El Ayuntamiento suspende la licitación de las máquinas de café tras olvidarse de las de Policía y Bomberos
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El Ayuntamiento suspende la licitación de las máquinas de café tras olvidarse de las de Policía y Bomberos

Máquina expendedora (Foto: F. Oliva)

El contrato para gestionar las máquinas de vending se anula pocos días después de abrirse para incorporar siete que faltaban en la lista.

Un olvido ha obligado a volver a empezar en la licitación para quedarse con la gestión de las máquinas de café y bollería de las dependencias municipales. Y es que sólo unos pocos días después de publicarse el concurso y los pliegos de condiciones, ha habido que anularlos porque la relación de máquinas repartidas por el Ayuntamiento de Salamanca y sus dependencias estaba incompleta.

 

El fallo tiene su origen en la falta de un listado fiable de dónde están ubicadas las diferentes máquinas expendedoras de café, bebidas o alimentos que hay repartidas por las sedes municipales. Algo que no es de extrañar habida cuenta de que la empresa que se ocupaba de abastecer y cobrar estas máquinas no tenía más que un contrato verbal para hacerlo, como se reconoce en un informe municipal.

 

Tras revisar el listado, ha habido que incorporar las que faltaban en la lista: las cuatro que hay en el cuartel de la Policía Local y las tres del parque de Bomberos. De paso, se ha ampliado la duración del contrato a tres años y su valor estimado es de 18.000 euros.

 

El contrato regulará por primera vez el servicio de que disponen empleados y visitantes ocasionales. Según los términos del pliego de condiciones, la empresa que quiera hacerse con el contrato deberá poner un canon de, al menos, 200 euros por máquina (más IVA); en total, 242 euros por máquina. El canon mínimo inicial era de 6.050 euros por 25 máquinas, y ahora aumenta.

 

En total, estaban contempladas 25 máquinas de refrescos y agua repartidas por el Ayuntamiento, los pabellones deportivos, las oficinas del OAGER o Íscar Peyra y centros cívicos. Tres de bebidas calientes (cafés) en Íscar Peyra, el edificio central de Plaza Mayor y el centro Unamuno. Y sólo una de alimentos sólidos en Íscar Peyra. La empresa que se lleve el contrato puede ampliar el número de máquinas, pagando el canon correspondiente.

 

El pliego de condiciones establece también la lista de precios, que parte de los 0,50 euros por un café de máquina o los 0,60 de un botellín de agua. Está prohibido vender bebidas alcohólicas, pero tampoco hay recomendaciones para que los productos sean saludables como ya ocurre con contratos similares de otras instituciones, donde ya se obliga a tener menos bollería y productos azucarados.