El Ayuntamiento relega el puerto seco en favor de la promesa de Mañueco de suelo industrial barato

Tren de mercancías en una terminal de carga.

El retraso de la electrificación ferroviaria y el cambio de prioridad municipal retrasa la ejecución de la plataforma logística, la razón de ser de Zaldesa que la sociedad bajo control municipal no ha logrado ejecutar en doce años. No se hará nada hasta más allá de 2019, ya con un nuevo alcalde.

El Ayuntamiento de Salamanca ya ha descubierto sus intenciones con respecto al puerto seco, y la realidad es que este proyecto casi inmemorial no sale bien parado. Tanto, que va a ser lo último que se haga en una zona que nació con la plataforma logística como principal apuesta, pero que ha ido quedando atrás por diversas circunstancias: el retraso de la electrificación de la vía férrea, el fracaso en la consecución de fondos europeos y, ahora, las prioridades políticas. El último giro lo ha postergado al último lugar del orden de prioridades en favor de la última apuesta política de Fernández Mañueco, la tópica promesa de suelo industrial en la capital.

 

La semana que viene, el equipo de Gobierno quiere sacar adelante las decisiones que permitirán cimentar los próximos pasos de Zaldesa; en el esquema están la ampliación de capital y el convenio con la Junta para hacer la urbanización del nuevo parque industrial con suelo barato y, también, un convenio para la futura construcción de la terminal ferroviaria de mercancías, la denominada plataforma logística o puerto seco... que se va a hacer, pero no en primer lugar.

 

El orden de prioridades ha variado desde que el alcalde anunció en el debate del estado de la ciudad que promovería más suelo industrial barato en el sector de Peña Alta, que forma parte de toda la zona logística formada por el centro de transportes, la aduana Citycesa, MercaSalamanca, el sector industrial y el puerto seco. Las tres primeras iniciativas ya están en marcha, y de las dos últimas la creación de parcelas para la hipotética implantación de empresas le ha ganado la partida a la construcción de la plataforma logística.

 

Esta fue la actuación estrella encomendada a Zaldesa cuando nació esta sociedad que ahora controla el Ayuntamiento y que ha sido incapaz de sacar adelante en doce años. El penúltimo revés fue romper el contrato de su construcción, que ahora no tiene sentido que el Ayuntamiento encargue a Zaldesa porque esta sociedad ya está totalmente controlada y financiada por el consistorio. El último cambio al respecto es el anunciado por Fernando Rodríguez este jueves, una inyección de 4,2 millones de euros en Zaldesa para que pueda urbanizar las parcelas previstas para suelo industrial... y que se suman a los muchos millones de fondos públicos ya aportados. Se hará por la vía rápida, y siempre que salga adelante la propuesta, con aportaciones millonarias entre 2018 y 2019: la primera de casi un millón de euros entrará en los presupuestos del año que viene.

 

 

LA PLATAFORMA, SIN SUERTE

 

Por contra, los planes para la plataforma son más difusos. Hay proyecto y costará 12 millones de euros, que asumirá el Ayuntamiento salvo que se concrete la promesa de un convenio para que la Junta ponga 4,2 millones. Pero no se hará nada de la plataforma intermodal hasta, al menos, más allá de 2019, es decir, ya con un nuevo alcalde al frente. Llevaría dos anualidades presupuestarias una vez se termine la inversión en las parcelas industriales, que ahora es lo que más interesa.

 

 

Para aligerar la factura, el Ayuntamiento tendrá que superar su fracaso en la búsqueda de fondos europeos. El concejal responsable de Zaldesa ha puesto paños calientes para intentar justificar no sólo que la propuesta de Salamanca se rechazara en 2014 y 2015 con la calificación de "pobre" según la Comisión Europea; sino que además no ha podido justificar que no se haya vuelto a intentar en la última convocatoria, la de este año, a la que el Ayuntamiento ni siquiera se ha presentado. Algo imperdonable para quienes gestionan Zaldesa.

 

Todo apunta que entre esto, la prioridad de vender suelo industrial barato y el retraso de los plazos en la electrificación de la línea férrea hacia Fuentes de Oñoro (se ha adjudicado sólo uno de los tres contratos y todavía no hay obras) el puerto seco ha perdido enteros.