El Ayuntamiento recurrirá la anulación del contrato del bus urbano pese a las dudas de la oposición

El recurso retardará una solución definitiva hasta dos años más, pero los grupos de la oposición tienen claro que se adjudicó sin facilitar la concurrencia y la competencia de empresas.

El Ayuntamiento de Salamanca recurrirá la resolución que ha declarado nulo el millonario contrato del bus urbano, 144 millones para 12 años, lo que supondrá una 'patada a seguir' para este asunto, que tardaría hasta dos años más en resolverse definitivamente. La clave, si el pliego de condiciones está o no ajustado a derecho y, de manera muy especial, si permite la concurrencia de empresas y fomenta la competencia entre aspirantes.

 

Esta es la principal duda que albergan los grupos de la oposición, que no obstante se han abstenido. El motivo es que no se oponen a que el Ayuntamiento ejerza su derecho de recurrir la decisión, pero de igual modo PSOE, Ciudadanos y Ganemos han mostrado sus dudas sobre la idoneidad del pliego de condiciones que permitió la adjudicación en su día. Los socialistas ya mostraron su oposición al pliego, del que insisten en que no permitió que se presentara más de una empresa: sólo concurrió la que ya tenía el servicio.

 

Y a estas críticas se han sumado tanto Ganemos como Ciudadanos. En este sentido, el concejal y presidente de la comisión de contratación, Fernando Castaño, ha sido muy claro al decir "no nos gusta" sobre el pliego de adjudicación y que considera que si sólo se pudo presentar una empresa y organizaciones como Globalia, que fue quien recurrió la adjudicación, no pueden acreditar suficiente solvencia técnica es que los pliegos no son muy correctos.

 

El motivo último de la anulación resuelta por el tribunal administrativo es que la licitación de este contrato no se publicó en el boletín oficial de las comunidades europeas, al menos, un año antes de iniciarse el concurso. Se considera imprescindible comunicarlo para fomentar la competencia entre empresas, que es justo lo que no hubo en su día: sólo se presentó Salamanca de Transmportes. No obstante, lo que la resolución pone de manifiesto de nuevo es que el polémico pliego de condiciones aprobado por el consistorio iba contra la competencia, algo que ya denunció el PSOE en su día: estaba enfocado a que lo volviera a conseguir la misma empresa que ya lo tenía.

 

Además, aunque no se incluyeron en la resolución, Globalia alegaba que estaba fijado por doce años cuando el máximo es diez y que estaba dirigido a que cumpliera los requisitos una única empresa: la que estaba prestando el servicio. El pliego exigía tener experiencia en una ciudad de población similar a Salamanca, tener una flota de autobuses de gas análoga a la que ya tenía la actual concesionaria, en número de vehículos y características, o acreditar una solvencia económica similar a la del servicio que se prestaba con el anterior contrato. 

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