El Ayuntamiento 'premia' a Aceinsa con la renovación de los dos contratos que tenía bajo sospecha
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El Ayuntamiento 'premia' a Aceinsa con la renovación de los dos contratos que tenía bajo sospecha

Camión de la empresa que gestiona el contrato de la iluminación.

La empresa vuelve a conseguir los contratos de alumbrado y señalización: suman 15 millones de euros. Ambos han dado problemas: iluminación fue anulado y los dos estaban fuera de plazo.

En cuestión de semanas, lo que eran dos contratos caducados (y todavía en los juzgados) se han convertido en adjudicaciones contantes y sonantes. Se trata de los contratos de alumbrado y señalización del Ayuntamiento de Salamanca, más de 15 millones de euros de valor entre ambos, que han acabado en manos de la misma empresa que los ha prestados en los últimos seis años. Ha dado igual que uno de ellos haya sido declarado nulo, y por lo tanto ilegal, y que ambos estuvieran caducados y hubieran sobrepasado con creces la duración prevista.

 

La última adjudicación ha sido la del contrato de señalización de eventos especiales, que ha quedado dictaminado y visto para pasar su último trámite. La elegida es Aceinsa, la misma empresa que lo ha prestado durante los últimos años, más allá de su duración máxima estipulada, agotando todas las prórrogas y ampliamente caducado. El Ayuntamiento de Salamanca ha estado pagando religiosamente aproximadamente un millón de euros al año a la empresa concesionaria, que se quedó el contrato en 2011. Firmó por un máximo de cuatro años, hasta mayo de 2015. Los casi tres años 'extra' han salido por el mismo precio.

 

Sin embargo, ahora la misma empresa, Aceinsa, ha ofrecido una baja del 27% sobre el precio fijado para quedarse de nuevo con el contrato en el nuevo proceso de licitación que ya está en marcha. Ofrece pagar algo menos de 700.000 euros. El cálculo es sencillo: en estos tres años el consistorio ha pagado a esta empresa 820.000 euros de más porque al no licitar a tiempo el contrato, no se ha podido beneficiar del precio más bajo que ofrece la misma empresa. 

 

Esta vez, se lo ha llevado también con una 'baja desproporcionada', táctica habitual de la empresa. La Mesa de Contratación consideró el pasado 16 de julio que la candidata podría estar presentando “valores anormales o desproporcionados” en su oferta, por lo que le concedió un plazo de 5 días para presentar la justificación de su oferta. Aceinsa hizo llegar su justificación el 20 de julio y la Mesa de Contratación se reunió posteriormente para evaluar la situación, haciendo uso para ello del informe facilitado por el jefe de la Policía Local quien da el visto bueno a la justificación de Aceinsa al considerarla “adecuada, motivada y viable”, así como “plenamente justificada”.

 

 

Contrato de alumbrado

 

El otro contrato 'renovado' por Aceinsa es el de alumbrado de la ciudad. La empresa lo ha prestado durante años por un valor de 12 millones de euros. Le fue adjudicado en medio de una importante controversia, ya que el teniente de alcalde, Carlos García Carbayo, recurrió a un informe municipal para adjudicar el contrato a esta empresa en contra de la decisión de la mesa de contratación y de los técnicos municipales.

 

El contrato fue anulado hace unos meses y hace sólo unas semanas se ha confirmado la nulidad, tras desestimar la justicia el último recurso municipal. Sobre el papel, el Ayuntamiento tendrá que pagar el 6% del beneficio industrial como indemnización a la empresa que no se lo llevó y recurrió; son 700.000 euros, aunque habrá que ver si la denunciante, Etralux, aspirante a contratos municipales, hace efectiva la reclamacion y por cuánto.

 

La adjudicación del nuevo contrato coincidió en el pleno del Ayuntamiento con la polémica por la anulación del antiguo, nulidad que el equipo de Gobierno había ocultado, igual que la indemnización que según sentencia hay que pagar. Durante la sesión en la que se aprobó el nuevo contrato millonario, el concejal García Carbayo justificó la concesión del anterior contrato a pesar de que había sido declarado ilegal: defendió que el ahorro compensaba la ilegalidad cometida.

 

Por el camino, la empresa también se ha dejado algún contrato. Ha perdido el de mantenimiento de pavimentos (viales y aceras) que va para una nueva UTE con un contratista habitual del Ayuntamiento de Salamanca. Y todavía está por ver si podrá mantener el contrato de señalización semafórica, en el que compite con varias empresas, entre ellas, Etralux.

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