El Ayuntamiento pone en marcha el concurso para cubrir la plaza de jefe de Bomberos que podrá ser un militar

Pancarta que desplegaron los bomberos en febrero en protesta por el gasto en la 'torre de fuego'.

El Ayuntamiento de Salamanca ya ha publicado las bases para este concurso, que se abrirá en breve. Incluye la posibilidad de que un militar de carrera concurra y sea el próximo jefe del servicio, algo que ha generado malestar entre representantes sindicales.

El Ayuntamiento de Salamanca ha puesto en marcha el proceso para cubrir la plaza de jefe del servicio de extinción, con lo que los Bomberos de la capital tendrán cuando se complete el concurso un nuevo jefe tras la renuncia del anterior. El nuevo responsable podrá ser un militar ya que el equipo de Gobierno ha decidido abrir el proceso a otras administraciones, incluido el personal militar, algo que ha despertado los recelos de los representantes sindicales.

 

El pasado viernes la web del Ayuntamiento de Salamanca publicaba las bases para el concurso de méritos para esta plaza. En las mismas se recoge que el nuevo puesto será de libre designación y al mismo podrán acceder los funcionarios o funcionarias de carrera del grupo A y de los subgrupos A1 y A2 de cualquier Administración Pública, incluido el personal militar en los términos expuestos. Una vez se publiquen las bases en el BOE se abrirá el plazo de quince días para presentar candidaturas.

 

La renuncia del actual jefe se produjo hace unas semanas y ha estado un tiempo sobre la mesa del concejal responsable del área de Régimen Interno, es decir, del personal municipal, que no es otro que Fernando Rodríguez, concejal también de Policía, Bomberos y Protección Civil. Una vez aceptada, se puso en marcha el trabajo para diseñar las bases que regirán el concurso para cubrir esta plaza que incluye que militares de carrera puedan presentarse y aspirar al puesto.

 

Esta posibilidad viene dada por la modificación del estatuto básico del empleado público, impulsada en septiembre de 2014 y que abría la posibilidad de que militares de carrera accedieran a puestos de las administraciones públicas. Curiosamente, el Consistorio ha cubierto recientemente una plaza de sargento para el cuerpo de bomberos en cuyas bases se especificaba que solo podían presentarse funcionarios del Ayuntamiento que estuvieran en activo en el servicio de extinción de incendios, en el grado de cabo.