El Ayuntamiento pone como ejemplo el 'Guernica' en el recurso para mantener a Franco en el salón de plenos

El dibujo con la efigie de Franco pintada en el mural del salón de plenos.

En el recurso decidido por Fernández Mañueco, el consistorio asegura que a la obra "no se le puede despojar de alguno de sus elementos" y alude a que no es lo mismo quitar placas que eliminar viñetas del 'Guernica'.

El Congreso ha ratificado este jueves el decreto con el que el Gobierno pretente exhumar los restos de Franco y sacar al dictador de su tumba en el Valle de los Caídos. El traslado podría tener lugar antes de que acabe el año y, si es así, es probable que el dictador abandone su mausoleo, pero su representación siga en otra sede institucional: el salón de plenos del Ayuntamiento de Salamanca. Para conseguirlo, el alcalde Fernández Mañueco decidió hacer un último recurso de casación, contra la opinión de todo el pleno, en el que ha puesto como ejemplo para defender la permanencia del mural una obra tan universal como el 'Guernica' de Picasso.

 

El calendario puede llevar a que los restos del dictador abandonen lo que se considera un mausoleo de Estado, pero que la efigie de Franco que protagoniza una parte del mural decorativo del salón de plenos de Salamanca siga allí para entonces. La exhumación podría producirse antes de que acabe el año, pero la retirada del dibujo está todavía en los juzgados gracias a que el alcalde de Salamanca y presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha decidido plantear un recurso a la sentencia que, por segunda vez, condena al ayuntamiento a eliminar esta representación del dictador. Si el Supremo no resuelve antes de final de año, este vestigio franquista durará más que el cadáver del propio dictador en su última tumba.

 

En ese recurso, al que TRIBUNA ha tenido acceso, el consistorio desgrana sus argumentos para pedir que no se aplique la sentencia en este aspecto concreto y en otro, el monumento de Salesas; por contra, acata otras partes de la misma sentencia en las que se condena a retirar el título de alcalde honorífico a Francisco Franco. Entre sus argumentos, el habitual de que se trata de una obra artística, pero esta vez va más allá.

 

En el texto del recurso, los servicios jurídicos municipales aseguran que "a una obra pictórica no se le puede despojar de alguno de sus elementos sin atentar a su valor artístico", y deslizan una comparación: "No es lo mismo quitar una placa de un edificio o de un monolito que eliminar de el 'Guernica' de Picasso una de sus viñetas". A ello añaden que no hay elementos de exaltación pese a la presencia de Franco, sino una serie de viñetas que no son más que un repaso a la historia de Salamanca, y que retirar esta parte sería atentar contra la integridad artística de la obra.

 

En su contra, se puede decir que los técnicos municipales no atribuyen valor artístico a la obra y que la sentencia da la opción de retirarla en su totalidad, quitando sus tres partes, en vez de eliminar el dibujo de Franco.

 

Como ha defendido anteriormente, el ayuntamiento esgrime que el mural es una obra de arte y que no se puede eliminar la representación del dictador sin modificarla. Por contra, la sentencia entiende que es una exaltación de Franco, que no tiene el valor artístico suficiente para no aplicarle la ley de memoria histórica y que hay que acordar con la familia del autor, Ramón Melero, la eliminación de esa parte o la retirada completa del mural.

 

Sin embargo, el alcalde optó por retorcer la sentencia y consultar a la familia, de pasado socialista, si planteaba o no el recurso: la sentencia pide que se les consulte cómo hacer la retirada de la representación franquista, no ponerlos como excusa para un recurso que, por ahora, mantiene a Franco en el salón de plenos.