El Ayuntamiento no tiene previsto aumentar las plazas de guarderías municipales durante los próximos seis años

Sede de la escuela infantil del Ayuntamiento en El Rollo.

El nuevo contrato, que se va a sacar a concurso en breve, no contempla aumento de plazas en las escuelas infantiles de titularidad municipal pese a las muchas solicitudes que no se atienden y la baja ratio de plazas por empadronados: sólo una por cada dieciséis niños de 0 a 4 años.

El Ayuntamiento de Salamanca no aumentará las plazas de las escuelas infantiles municipales, al menos, durante los próximos seis años. Así se desprende de las condiciones del nuevo pliego de condiciones, que ya está redactado y que saldrá a concurso próximamente. El pliego no recoge un posible incremento de las plazas disponibles, que serán las mismas en las guarderías municipales; sólo existe la opción de que la empresa que se haga con el contrato decida aumentarlas.

 

La fundación municipal que se ocupa de la gestión de las escuelas infantiles tiene decidido volver a externalizar el servicio. En los últimos seis años lo ha llevado Eulen, que se ha ocupado de las escuelas de El Rollo, Garrido y Zurguén; la cuarta, el Pizarrales, es gestión directa. El nuevo contrato será otra vez por seis años (cuatro más dos de prórroga) e incluye no sólo la atención de la guardería, sino el comedor y la limpieza. Eso lo convierte en un contrato de importante cuantía económica al que pocas empresas podrán concurrir al requerir una importante garantía. Sin embargo, el Ayuntamiento no ha incluido en sus exigencias el aumento de plazas que tanta falta hace.

 

Actualmente, Salamanca tiene un problema importante con la oferta pública de plazas para la primera etapa de Educación Infantil. Las guarderías municipales tienen 411 plazas, de las cuales sólo 255 son vacantes; el resto, 157,  están ocupadas por los niños que van subiendo de curso. A ellas hay que sumar otras 75 de la guardería pública de titularidad de la Junta, junto a La Alamedilla. Así que las vacantes suman las 325 cada año.

 

Esta cifra se ha demostrado insuficiente ya que, sólo el año pasado, quedaron 159 solicitudes en listas de espera en las de la Junta. Y en el caso de las municipales, son numerosas las solicitudes que quedan sin atender por familias que piden un centro concreto y no pueden conseguir plaza; además, los requisitios de renta restringen mucho el acceso, que queda para las familias con menos recursos.

 

La cifra de plazas públicas disponibles contrasta con la de la población potencial que está en edad de entrar en la primera etapa de Educación Infantil, en la que conviven los centros públicos y las guarderías privadas. Según los datos del INE, en Salamanca están empadronados 5.464 personas de entre 0 y 4 años de edad; este es el dato del padrón a día 1 de enero de 2016. Incluso contando con ese año extra del dato del Instituto Nacional de Estadística, el balance es muy desfavorable. Supone que sólo uno de cada dieciséis niños salmantinos en edad de entrar en Educación Infantil puede acceder a una plaza en una escuela pública, ya sea municipal o autonómica.

 

 

GANEMOS APUESTA POR REMUNICIPALIZAR

 

La agrupación de electores ha votado en contra de la iniciativa de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes de privatizar la gestión de las Escuelas Municipales de Educación Infantil, una vez que ha finalizado el período de seis años de prórroga concedido a la actual adjudicataria. Tal y como ha declarado la edil Pilar Moreno “nos oponemos a esta propuesta porque se trata de un servicio público esencial que debe ser gestionado directamente por los servicios públicos”.

 

“Los estatutos de la Fundación dictan claramente que esta gestión puede hacerse de forma directa y así lo recoge el pliego de prescripciones técnicas, por lo que estamos en un momento ideal, tras finalizar la prórroga del contrato con la empresa adjudicataria, para retomar la gestión municipal”, declaró Moreno. Desde Ganemos se muestran sorprendidos de que se disponga de una Fundación para que gestione servicios municipales, pero que decida externalizarlos a otras empresas, mostrando su ineficacia e inutilidad.

 

Moreno también mostró sus reticencias sobre el contrato: “es increíble que se haga un solo lote para tres servicios tan heterogéneos como la educación infantil, el comedor y el mantenimiento y limpieza de instalaciones. ¿Qué empresa está especializada en estas tres actividades tan diferentes?, o ¿se va a producir una subcontrata para alguno de ellos?. El tema huele mal”. Moreno afirmó que, para favorecer a empresas pequeñas y cooperativas, los tres centros deben contar con pliegos de contratación diferenciados, para no excluir a la mayoría de aspirantes

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