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Salamanca

El Ayuntamiento fracasa en MercaSalamanca: el futuro 'inquietante' del proyecto de los 100 millones

MUNICIPAL

Seis años después de inaugurar sus nuevas instalaciones, MercaSalamanca arrastra pérdidas permanentes, debe 26 millones de euros a los bancos y está atrapada en la operación especulativa de la venta de sus antiguos terrenos. Su situación es una de las peores de todos los mercados del país y es incapaz de cumplir su plan de viabilidad.

Publicado el 05.11.2015

Cuando en 2009 el Ayuntamiento de Salamanca estrenó por todo lo alto las nuevas instalaciones de MercaSalamanca, pocos eran los que hubieran apostado por su situación actual. La sociedad que lo gestiona arrastra pérdidas continuadas, de más de 400.000 euros en 2014; tiene una importante deuda financiera, 26 millones de euros; sus ingresos por las tarifas que pagan los mayoristas están lejos de las previsiones; y la operación que tenía que haber salvado sus cuentas, la venta de los terrenos de sus antiguas instalaciones, es imposible de concretar porque nadie compra ni con la rebaja que se ha hecho.

 

Este panorama lo define muy bien el último informe de intervención: califica su situación de "inquietante" y advierte que, si sigue así mucho tiempo, puede afectar a la viabilidad de la sociedad. La advertencia ha disparado la alarma sobre la gestión que el Ayuntamiento de Salamanca ha hecho en este proyecto. Y más concretamente, sobre la responsabilidad de haber metido MercaSalamanca en el proyecto de las nuevas instalaciones.

 

 

EL TRASLADO

 

El proyecto está auspiciado por el sempiterno concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Salamanca, Fernando Rodríguez, edil de la corporación que impulsó el traslado en 2009, con Julián Lanzarote como alcalde, y también concejal con Alfonso Fernández Mañueco cuando se aprobó el plan de viabilidad a finales de 2011. A él se le puede atribuir el diseño de una operación que se anticipó millonaria por la especulación con los terrenos donde había estado el 'merca' durante años y que ahora está seriamente comprometida.

 

En 2009, y tras casi 40 años de actividad, el 'merca' se trasladó a unas nuevas instalaciones en Zaldesa, la zona logística promovida por el Ayuntamiento. Para ello se levantaron nuevas naves  con una inversión de 56 millones de euros, pagada en parte con fondos europeos y de la Junta de Castilla y León, financiación privada y aportación de la sociedad MercaSalamanca, participada al 52% por el Ayuntamiento y el resto por Mercasa, que puso 30 millones. La inversión prevista hasta 2014 ascendía a un total de 108 millones de euros.

 

 

UNO DE LOS MERCADOS CON MÁS PÉRDIDAS

 

Sin embargo, sólo seis años después aquello parece una promesa vacía porque MercaSalamanca tiene serias dificultades para salir de una situación potencialmente peligrosa para su futuro. Sus pérdidas continuadas, hasta 7 millones de euros arrastrados de ejercicios anteriores según las cuentas oficiales, y el hecho de que cada año se quede lejos de los ingresos previstos por lo que cobra a los mayoristas que operan en ella así lo auguran. De hecho, el año pasado el Tribunal de Cuentas aseguró que es uno de los mercados mayoristas con una situación más comprometida, solo superado por MercaSevilla, por las pérdidas acumuladas.

 

La clave ha sido el traslado a las nuevas instalaciones. Desde entonces, la sociedad no ha hecho más que acumular pérdidas, que se han convertido en millonarias y que lastran sus cuentas desde el primer año del estreno de su actual sede: tres millones en 2011, dos en 2010... hasta 32 en los tres primeros años. En 2011 hubo que firmar un plan de viabilidad para frenar esta sangría, pero sólo ha servido para que ahora los números rojos llegen de 500.000 en 500.000 euros.

 

Unas pérdidas que tendría que recuperar con ingresos por su actividad, ingresos que no llegan a lo estimado, y por la venta de sus antiguos terrenos, que no se concreta. Mientras tanto, los solares donde estaban sus antiguas naves esperan comprador, pero la crisis del 'ladrillo' no hace más que devaluar las espectativas de ingresos que se había formado el Ayuntamiento. Un consistorio que ya ha tenido que comprarse a sí mismo terrenos, a través del patronato de vivienda, para insuflar dinero en MercaSalamanca. El círculo vicioso de un proyecto en el atolladero.

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