El Ayuntamiento expulsará a comerciantes del Mercado Central por cerrar sus puestos más de un mes

Mercado Central de Salamanca.

El Ayuntamiento de Salamanca ha iniciado expediente a dos comerciantes aplicando por primera vez un artículo que impide tener cerrado más de un mes. La medida genera malestar entre la asociación, que se ocupa de que estén al día de pagos, y los empresarios.

El Ayuntamiento de Salamanca ha iniciado los trámites para expulsar a comerciantes del Mercado Central aplicando por primera vez un artículo del reglamento que permite retirar licencias, algo que ha generado un importante malestar entre la asociación de comerciantes. La medida afecta a dos titulares de puestos que desde el pasado día 15 de julio tienen sobre la mesa un expediente que significará la pérdida de la concesión para explotar sendos puestos, pero en los últimos meses han sido varios los titulares que han recibido cartas del Ayuntamiento amenazando con la retirada de la licencia, así que en el futuro pueden abrirse más expedientes con los que varios titulares perderán la concesión.

 

El Ayuntamiento de Salamanca ha comunicado por edictos a los titulares de dos puestos del Mercado Central que inicia los trámites para retirarles la concesión que les permite explotar sendos espacios del mercado de abastos. Esto significará la retirada de la licencia para tener un puesto en el mercado y su expulsión, lo que supone toda una novedad. De hecho, se trata de las primeras expulsiones de las que se tiene noticia y han generado un importante malestar en la asociación de comerciantes, que gestiona el Mercado Central desde hace años. Estos son los dos primeros casos confirmados, pero este medio tiene constancia de más que derivarán igualmente en expedientes de expulsión.

 

Según un edicto municipal, un informe del responsable de mercados confirma que estos dos puestos llevan más de un mes cerrados y propone dejar sin efecto la concesión. Con la expulsión, los titulares perderán la concesión aunque estén al día del pago de las tarifas públicas. Fuentes de la asociación confirman que hace semanas que el Ayuntamiento se dirigió a ellos para pedir un informe de los puestos cerrados y les recordó su obligación de comunicarlo a las autoridades municipales.

 

La expulsión se fundamenta en un artículo del Reglamento General de Mercados de Abastos Municipales en virtud del cual se señala como causa para declarar caducada una concesión para explotar un puesto el hecho de que un titular mantenga cerrado el espacio comercial por más de un mes sin causa justificada. Este artículo está vigente y el acuerdo firmando en su día entre el Ayuntamiento y la asociación de comerciantes para que esta última se ocupara de la gestión del mercado permite aplicarlo.

 

Sin embargo, su aplicación ha sido toda una sorpresa para los responsables de la asociación que, aunque admiten que se puede hacer, apuntan que es la primera vez que el Ayuntamiento invoca este artículo para expulsar a comerciantes que tienen cerrado su puesto por problemas económicos. Apuntan también que en los otros mercados municipipales sí se había recurrido a este artículo, pero que en el Mercado Central era la asociación la que gestinaba las altas y las bajas, fundamentalmente, en función de que los negocios siguieran pagando las tarifas municipales.

 

De hecho, la asociación se ocupa de que los comerciantes paguen al día las cuotas de pertenencia y de actuar en los casos en los que no se abonan las cantidades, generalmente, a través de advertencias y, en último caso, denuncias. Generalmente, los puestos que están cerrados permanencen en esta situación por falta de viabilidad económica para los comerciantes titulares de las concesiones, por jubilaciones, a la espera de traspaso o por estar vacíos a la espera de que nuevos negocios exploten los espacios. En ambos casos, la asociación se ocupa de intentar encontrar traspasos que propicien la apertura de más puestos y mejoren el ambiente comercial del histórico edificio. La propia asociación se hace cargo de los puestos que han ido quedando vacíos, con lo que muchos de los que no tienen actividad le pertenecen y están cerrados no porque sus titulares no tengan actividad, sino porque están vacantes.

 

La delicada situación económica y la crisis del sector del comercio mantienen al Mercado Central en una difícil tesitura. El número de puestos cerrados o en traspaso ronda la treintena sin que sea sencillo que todos encuentren nuevos inquilinos. Es decir, que es un problema que afecta no solo a los dos industriales ahora avisados de expulsión, sino a buena parte de los puestos del mercado. Retirar las concesiones a titulares aumentará el número de puestos sin titular; cuando alguien pierde su licencia, el puesto pasa al Ayuntamiento, que da la gestión a la asociación.

 

La proximidad de las obras de reforma, que deberían iniciarse el próximo enero, y el coste que supondrán para los titulares de las concesiones tampoco facilitan la aparición de comerciantes interesados en gestionar los puestos vacíos. Los comerciantes apuntan también a la pérdida de aparcamientos en proximidad por la peatonalización de su entorno y a los cambios en las paradas del bus como causas de la menor afluencia y la pérdida de negocio.