El Ayuntamiento deja caer el pacto por la estabilidad del empleo municipal que protegía a 300 trabajadores

Imagen de la firma del pacto entre empresas concesionarias, sindicatos y ayuntamiento.

El pacto, firmado en diciembre de 2012 entre Ayuntamiento, sindicatos y concesionarias, ha dejado de estar vigente y ha perdido toda su eficacia, ya que nuevas concesionarias como la de las piscinas y La Aldehuela no están incluídos. Protegía a los trabajadores de cambios de plantilla.

Fue una de las grandes medidas anunciadas por el alcalde en su primera legislatura: un pacto que asegurara el mantenimiento del empleo de las contratas municipales. En total, casi 300 trabajadores que veían garantizados sus puestos de trabajo en unas condiciones dignas. Sin embargo, el pacto por la estabilidad del empleo municipal ha llegado a su fin sin pena ni gloria: ni se ha renovado ni es eficaz hoy por hoy porque las nuevas empresas que se han quedado con servicios municipales no lo han firmado. El resultado es que muchos trabajadores de servicios que son públicos y que sustenta el Ayuntamiento han perdido muchos grados de protección.

 

El acuerdo se hizo público el día 21 de diciembre de 2012 y las empresas que se acogieron al pacto por el empleo auspiciado por el alcalde se sometieron al cumplimiento de una serie de premisas encaminadas al mantenimiento del empleo en las concesiones vinculadas a los servicios públicos. Básicamente, se comprometían a mantener la plantilla, tanto en número (subrogando los contratos laborales de una anterior concesionaria si la hubiera) como en cuantía de sueldos, antigüedad, cotizaciones y categorías profesionales. Es decir, se trataba de mantener las estructuras evitando la tentación de reducir costes laborales con contratos a media jornada o de inferior categoría para cubrir los mismos puestos.

 

Los firmaron las empresas del Transporte Urbano, del Control del Estacionamiento Regulado y de Inmovilización, Recogida y Depósito de Vehículos y de Mantenimiento de la Señalización Horizontal y Vertical, junto con los sindicatos CCOO y UGT y el Ayuntamiento. La idea ha funcionado estos años con algunas excepciones; por ejemplo, el Ayuntamiento se vio obligado a sancionar a una de las contratas, la del arreglo de aceras, porque había violado los términos del pacto. Aunque se resistió, el consistorio acabó por multar a la UTE Gecocsa-Aceinsa por un incumplimiento denunciado por el PSOE y los sindicatos.

 

 

SIN VIGENCIA

 

Sin embargo, el acuerdo ha caído en el olvido y, hoy por hoy, no existe. Según las fuentes consultadas, su vigencia acabó el pasado 31 de diciembre de 2015 y no se ha renovado. Por lo tanto, los trabajadores de estas empresas han dejado de tener este nivel de protección. Pero es que, además, ha perdido eficacia porque las nuevas concesionarias de servicios que han firmado contrato recientemente no se han sometido en ningún momento a este convenio.

 

Así ocurrió durante todo el año pasado con la nueva concesionaria de las piscinas municipales, la UTE entre Clequali y Enjoy Wellness. Ninguna de las empresas llegó a firmar su entrada en el pacto. Y lo mismo ha pasado con Enjoy Wellness cuando se hizo cargo de la gestión del Multiusos ni ahora que ha asumido la explotación de La Aldehuela.

 

El resultado es que muchos trabajadores de estas concesionarias han perdido grados de protección. Las empresas siguen obligadas a mantener plantilla, pero no de manera tan estricta como con el pacto por la estabilidad del empleo. Algo que afecta a muchos trabajadores de servicios que sustenta el Ayuntamiento de Salamanca ya que paga por que se presten.