El Ayuntamiento de Salamanca tendrá que hacer desaparecer a Franco del salón de plenos

Dibujo de Franco en el Salón de Plenos del Ayuntamiento

El TSJCyL ordena pactar con la familia del autor del mural modificarlo para eliminar al dictador o retirar el mural completo si no hay acuerdo. Salesas y los honores a Franco, también eliminados.

Hace ya meses de la histórica retirada del medallón de Franco de la Plaza Mayor, pero los mismos autores de la iniciativa que se llevó para siempre la polémica efigie siguen cosechando éxitos. Ahora, han conseguido que la justicia les de la razón y que sentencia la eliminación de uno de los más notables símbolos franquistas que quedaban en Salamanca, le representación del dictador nada menos que en el salón de plenos del Ayuntamiento. Una resolución que ratifica una sentencia anterior.

 

El fallo se ha comunicado este lunes a las partes y TRIBUNA ha tenido acceso al texto completo. La resolución es del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y, aunque se puede recurrir, el consistorio tiene que decidir si recurre en casación y sigue planteando para permitir que la imagen de Franco siga ocupando un lugar inapropiado a todas luces como es el salón de plenos de la actual corporación democrática. Si no lo hace, tiene un mes para obrar. Tiene dos opciones: acordar con la familia del autor del lienzo una intervención para borrar al dictador o, si no hay acuerdo, retirar el mural completo

 

El asunto arranca a finales del pasado año 2017, cuando Domingo Benito y Gorka Esparza, cargo público de Izquierda Unida y abogado antiguamente vinculado a la formación, lograron la histórica sentencia que desembocó en la retirada del medallón de Franco de la Plaza Mayor. En su iniciativa también pidieron la retirada de otros símbolos fanquistas notables como el dibujo del dictador rodeado por simbología que simula uno de los conocidos vitor de la Universidad y que forma parte del mural del salón de plenos; también el monumento a la unificación de Salesas y los honores conferidos en su día al dictador.

 

El proceso sobre la retirada de distintos símbolos franquistas entre los que se encuentran calles, monumentos y el mural del Salón de Plenos del Ayuntamiento se inició en 2014 junto a la petición de retirada del medallón de Franco de la Plaza Mayor. El día 7 de noviembre de 2017, Benito y Esparza conocieron una resolución judicial a su favor que obligaba a eliminar la presencia de Franco en el mural del salón de plenos, pero los impulsores no quieren que se estropee el lienzo y proponen, por ejemplo, trasladar esa parte al museo de la ciudad. "La motivación no era hacerle un agujero al mural", explicó Benito en su día. Especialmente, negaron que pretendan mutilar el mural como filtró interesadamente el equipo de Gobierno en su día.

 

El abogado que ha llevado el caso, Gorka Esparza, consideró en su día que lo mejor es trasladar el mural en su conjunto, o al menos la parte en la que está la efigie dictatorial (el mural se compone de tres lienzos separados y en los otros dos no hay ninguna alusión prohibida) al museo de la ciudad, como se ha hecho con el medallón de Franco retirado de la Plaza Mayor. "El salón de plenos no puede tener ni de refilón un mural con una imagen de Franco", insistió Benito ha añadido que en ningún caso han pedido modificar la obra ni mutilarla, sino la retirada de la simbología.

 

 

El TSJCyL ratifica sentencia

 

A pesar de sus habituales declaraciones de respeto a las resoluciones de la justicia, el equipo de Gobierno de Fernández Mañueco decidió recurrir esta resolución y ahora el TSJCyL ha vuelto a fallar en su contra, y de manera contundente además. El tribunal superior no sólo ratifica la eliminación de la representación de Franco, sino que acota el modo para hacerlo. Especifica que, una vez la resolución sea firme, el consistorio tiene un mes para acordar con la familia del autor del lienzo la intervención para quitar la efigie del dictador, conservando el resto. Pero añade que, si no hay acuerdo, se procederá a retirar el lienzo al completo, con sus tres partes; da la opción de llevar el mural completo al museo de la ciudad.

 

Además, falla a favor de los denunciantes en otras dos cuestiones. Por un lado, pide la retirada total del denominado monumento de la unificación, en Salesas, uno de los pocos vestigios que ha sobrevivido y sobre el que el Ayuntamiento se limitó a actuar retirando placas, pero manteniendo el monumento. Y por otro lado, exige la revocación expresa del título de alcalde de Honor concedido a Franco en su día.