El Ayuntamiento de Salamanca hace el 'agosto' con la plusvalía y acelera con la recaudación de los grandes impuestos

Oficina del OAGER en la plaza de la Libertad.

Ha recaudado el 95% de lo que tiene reconocido, 6,2 millones de euros, a pesar de las dudas sobre su legalidad y las promesas de devoluciones. Los ingresos por los grandes impuestos superan ya el 60% de lo previsto.

La plusvalía es uno de los impuestos más importantes para el Ayuntamiento de Salamanca y, pese a las incógnitas sobre su legalidad, el consistorio lo está aprovechando al máximo. Hasta este mes de octubre, ha recaudado más de 6,2 millones de euros, el 95% de lo que puede reclamar, un pellizco importante para las arcas municipales en el que podría ser uno de los últimos años de este impuesto.

 

El Ayuntamiento lleva todo el año recaudando con normalidad el impuesto de plusvalía a pesar de sus promesas de exenciones o devoluciones tras anunciarse en mayo que el impuesto era ilegal. Sin embargo, la plusvalía ha seguido cobrándose y que el equipo de Gobierno sigue contando con ella, al menos, hasta que se aclare la situación. Mientras no haya nueva norma, el impuesto se cobra como está.

 

La decisión el pasado mayo del Tribunal Constitucional de anular el impuesto de la plusvalía tal y como está redactado en todos los ayuntamientos va a obligar a la administración a hacer una nueva redacción de este impuesto, que lleva en el aire desde el pasado mes de febrero cuando se anuló en Guipúzcoa y Álava, anulación que luego se amplió a todos los ayuntamientos.

 

Entonces, el consistorio salmantino corrió a anunciar que devolvería lo pagado de más y habilitó unos formularios en su oficina de recaudación. A pesar de los sonoros anuncios, pronto quedó demostrado que no era tan sencillo conseguir una exención o una devolución porque, para ello, tendría que haberse cambiado la norma. Era una promesa engañosa para los miles de salmantinos que podrían estar afectados. Frente a las promesas del equipo de Gobierno, en el OAGER asumen que lograr la exención o una devolución es prácticamente imposible y, al menos hasta abril, había 200 casos y no se había resuelto ninguno.

 

A día de hoy, se estima que las devoluciones costarían unos 600.000 euros, todo un negocio para el Ayuntamiento que sigue recaudando un impuesto por el que tenía previsto llegar a los 7,7 millones de euros, pero que el año pasado, por ejemplo, se disparó hasta los 9 millones de recaudación real al final del ejercicio.

 

 

RECAUDACIÓN MUY AVANZADA

 

El Ayuntamiento tampoco pierde comba en el resto de los grandes impuestos y tiene prácticamente cerrada la campaña. De los cinco grandes, la mayoría están por encima del 90% de la recaudación prevista para todo el año cuando queda el último trimestre. El impuesto de circulación ha ingresado 6,1 millones de euros, el 90% de los 6,8 que puede recaudar; el impuesto de bienes de naturaleza rústica llega al 80%, aunque es menor, sólo se recaudan 29.000 euros, más de lo previsto en todo caso; la plusvalía está al 90% con esos 6,2 millones; y del IAE han entrado 673.419,63 euros, el 80% de lo previsto.

 

El impuesto más atrasado es el IBI, que es también el más jugoso. De los 44,5 millones de euros reconocidos para cobrar en los recibos, ya se han abonado 22,7 millones; no obstante, el hecho de que se pueda fraccionar el recibo o que se ingrese en dos veces engordará esa cifra antes de final de ejercicio sin ninguna duda hasta los 45 millones de euros previstos.