El Ayuntamiento de Salamanca guarda en los cajones 2,8 millones de euros en facturas sin pagar

Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por Fernando Rodríguez.

Hacienda atribuye al consitorio de Fernández Mañueco un saldo pendiente de 2.791.554,24 euros que estaba sin pagar a final de año por carecer de asignación presupuestaria.

El Ayuntamiento de Salamanca presenta entre sus grandes logros el pago a proveedores dentro de los plazos legales, un compromiso de legislatura de Alfonso Fernández Mañueco. Sin embargo, guarda una importante cantidad de facturas sin pagar en los cajones. Así lo confirman los datos del Ministerio de Hacienda, que atribuyen al consistorio la cifra de casi 2,8 millones de euros en obligaciones pendientes de aplicar al presupuesto.

 

El Ministerio de Hacienda y Función Pública dispone de la información sobre la llamada cuenta 413. La cuenta 413 está descrita con el epígrafe 'Acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto' y recoge las obligaciones derivadas de gastos realizados o bienes y servicios recibidos, para los que no se ha producido su aplicación a presupuesto siendo procedente la misma. El área de Montoro explica que "estaríamos ante obligaciones respecto de las que, no habiéndose dictado aún el correspondiente acto formal de reconocimiento y liquidación, se derivan de bienes y servicios efectivamente recibidos por la entidad".

 

Es decir, estamos ante una modalidad de facturas impagadas a base de guardarlas en los cajones: pagos que no se han llegado a reconocer o facturar al carecer de aplicación presupuestaria. Es un apartado que queda al margen de la estadística de pagos a proveedores. Y en el que el consistorio tiene pendiente la cifra exacta de 2.791.554,24 euros al cierre del cuarto trimestre de 2014. Según los datos que publica Hacienda, esa deuda siguen pendiente a 27 de marzo de 2017. La cuantía puede parecer poco elevada entre los 147 millones de euros de presupuesto, pero representa casi el 2%: el Ayuntamiento de Madrid tiene en la misma situación menos de un 1%, 37 millones de los 4.700 millones de euros de presupuesto.

 

Esa cantidad de 'facturas escondidas' ha alcanzado su punto álgido de los últimos años. Según los datos de Hacienda, en los últimos ejercicios ha ido fluctuando cada vez que el Ayuntamiento ha ido haciendo frente a las obligaciones que va demorando a base de meterlas en esta cuenta 413. En 2015, la liquidó con 732.432,55 euros pendientes, pero durante 2016 ha ido creciendo: 2,2 millones en el primer trimestre, 564.000 euros en el segundo, de nuevo 2,3 millones en el tercer trimestre y 2,8 millones para terminar 2016.

 

El Ayuntamiento de Salamanca ocupa el puesto 69 entre los ayuntamientos del país que más facturas tienen guardadas en los cajones. El líder es el de Parla, con casi 150 millones de euros pendientes. El consistorio con un mayor volumen de facturas pendientes en Castilla y León es San Andrés de Rabanedo (León) con 5 millones de euros. Entre las capitales, Burgos suma 4,4 millones pendientes y detrás ya viene Salamanca.

 

En la provincia son ocho los municipios con cantidades pendientes en la cuenta 413. Además de la capital, el más importante es Guijuelo, con 612.942,45 euros de facturas sin atender; por detrás están La Alberca (84.572,36 euros), Villares de la Reina (51.143,92), Peñaranda de Bracamonte (35.813,26), Villamayor (29.170,05), Macotera (17.920,85) y San Cristóbal de la Cuesta (60,50).