El Ayuntamiento de Salamanca alumbra este sábado un gobierno bipartito para los próximos cuatro años
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El Ayuntamiento de Salamanca alumbra este sábado un gobierno bipartito para los próximos cuatro años

Bastón de mando del alcalde de Salamanca, que no cambiará de manos.

El consistorio será gobernado por un equipo formado por concejales de dos partidos tras el acuerdo PP/Cs. En frente, el PSOE más  potente en años llevará la batuta de la oposición.

El Ayuntamiento de Salamanca arranca este sábado una nueva legislatura en la que un gobierno bipartito regirá los destinos del consistorio. El acuerdo entre PP y Ciudadanos para aplicar un programa conjunto, y el consiguiente reparto de puestos y concejalías entre ediles de dos partidos diferentes, es algo prácticamente nuevo, pero no inédito.

 

De hecho, solo ha ocurrido una vez, entre 1991 y 1995, cuando el socialista Jesús Málaga fue elegido alcalde, con los votos de PSOE y el PCE, y un voto del concejal del CDS Carlos Adame, al que integró en su equipo: fue teniente de alcalde y tuvo responsabilidades en materia de vivienda y medio ambiente y la gestión de la capitalidad cultural de Castilla y León. Entonces el CDS de Adolfo Suárez (que dimitió por los malos resultados de aquellas municipales de 1991) dio la alcaldía al PSOE, y ahora un partido de corte similar, el Ciudadanos de Ana Suárez (coincidencia en el apellido sin parentesco), se la da al PP y logra entrar en el gobierno.

 

La toma de posesión de los 27 nuevos concejales y la investidura del nuevo alcalde va a tener pocas sorpresa, pero sí un cambio sustancial. Si hace cuatro años Cs permitió que Fernández Mañueco fuera alcalde en minoría, absteniéndose en la votación (fue nombrado en segunda votación por ser el partido con más concejales), esta vez el apoyo va a ser explícito. Los cuatro concejales de Ciudadanos van a votar a favor y reforzarán la mayoría del PP; de paso, conjuran cualquier duda sobre la elección de García Carbayo porque, esta vez, las cuentas no salían. El PSOE tiene 10 concejales y, con los dos de Podemos/Ganemos, hubiera podido lograr la alcaldía si Cs se hubiera simplemente abstenido.

 

La suma de fuerzas tiene como resultado de la entrada en el equipo de Gobierno de Ciudadanos. Hace cuatro años, en las elecciones de su irrupción en el Ayuntamiento de Salamanca, el grupo municipal naranja optó por mantenerse ajeno a las labores ejecutivas. En esta ocasión se sabía que el objetivo era entrar en gobiernos, y así ha sido. No se ha planteado la opción de optar a la alcaldía, porque la diferencia de concejales es grande, pero sí se pretende tener peso en el gobierno municipal. Ana Suárez, candidata de Cs, será primera teniente de alcalde y sus concejales tendrán delegaciones, lo más probable, Bienestar Social, Turismo y Promoción Económica. Veremos cómo encaja con esto el resto del diseño, aunque el PP se va a quedar las concejalías de más peso: Hacienda, régimen interior, policía y tráfico, Fomento... Veremos qué pasa con Contratación, una de las grandes áreas.

 

En frente, la oposición más fuerte de los últimos años, descontando la última legislatura, en la que los grupos socialista, Cs y Ganemos eran mayoría sobre el papel, algo que pronto se equilibró con el acuerdo programático que atrajo a Ciudadanos a las proximidades del PP, y que acabó por desequilibrar la balanza a favor de los populares. En los próximos cuatro años, el equipo de gobierno bipartito tendrá en frente al PSOE más potente de los últimos años, con diez concejales, y a una portavoz, José Luis Mateos, con un equipo renovado y muchas ganas de demostrar que el ayuntamiento podría haber funcionado de otra manera. En su contra, una mayoría suficiente por el pacto PP/Cs.

 

Por último, está el caso de Unidas Podemos IU Equo Ganemos Salamanca. La candidatura unitaria toma el relevo de la exitosa experiencia de la agrupación de electores hace cuatro años, pero solo ha logrado retener dos de los cuatro concejales que tenía. Esto ha provocado la salida de Gabriel Risco, concejal rebelación de la última legislatura y una pieza fundamental en muchos de los cambios que se han producido en el funcionamiento del consistorio, sin ir más lejos, en materia de contratación. Habrá que ver cómo se las ingenia ahora Podemos/Ganemos con solo dos concejales (al menos, mantiene la experiencia de Virginia Carrera) y menos medios.

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