El Ayuntamiento de Mañueco exprime a los salmantinos: 100 euros más de presión fiscal desde 2011
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El Ayuntamiento de Mañueco exprime a los salmantinos: 100 euros más de presión fiscal desde 2011

Los ingresos fiscales por habitante no han dejado de crecer desde hace ocho años y este 2018 marcarán su récord.

La presión fiscal directa que sufren los salmantinos ha ido creciendo de manera paulatina, pero sin cesar desde 2011. Tanto, que acabará este año cien euros por encima de lo que era hace ocho años en el primer año como alcalde de Alfonso Fernández Mañueco. La fórmula es una combinación de la creciente voracidad recaudatoria del Ayuntamiento de Salamanca, que tiene los principales impuestos en máximos y que mejora cada año las previsiones de recaudación en cuestiones como multas o tasas. A ello se suma el  hecho de que la ciudad ha perdido cerca de 9.000 habitantes en los últimos ocho años, suficiente para que el resultado sea adverso.

 

Según los datos del propio consistorio consignados en el proyecto de presupuestos, el Ayuntamiento no ingresará este año menos de 95,8 millones de euros sumando las tres áreas principales: impuestos directos, impuestos indirectos y tasas. Ahí están lo que recauda por el IBI, el impuesto de rodaje o el de construcción; lo que recibe del reparto de impuestos estatales; y las tasas y precios públicos, capítulo en el que están las multas. Son 65 millones en impuestos municipales, 5 en impuestos cedidos y otros 25 en tasas. Y el total, esos 95,8 millones de euros, es el mínimo previsto: lo normal es que sea un poco más.

 

Según el último dato disponible, Salamanca tiene 144.436 habitantes. En total, tocarán a 663,28 euros de ingresos tributarios por cabeza. Es el indicador habitual ya que permite repartir el esfuerzo por habitante en lugar de hacerlo por contribuyente. Y terminará el año marcando un nuevo récord.

 

Esos más de 663 euros dejan muy atrás el dato de 2011. Según las cifras de la cuenta general municipal, entonces los ingresos superaban los 85,3 millones de euros y el padrón recogía 153.472 habitantes. El resultado, una presión fiscal por habitante de 556 euros

 

La cifra ha ido subiendo desde entonces. Según los datos del propio ayuntamiento, en 2013 ya eran 562,19 euros/habitante; 587,54 euros/habitante en 2014; bajó ligeramente a 575,62 euros en 2015; para subir de nuevo en 2016 superando la barrera de los 600 euros, concretamente, 610,52 euros.