El Ayuntamiento considera "infracción leve" y multa con 10.002 euros que el McDonald's construyera y abriera sin licencias

El nuevo McDonald`s.

Aprueba por decreto de alcaldía dos multas de 5.001 euros, la mínima dentro de lo posible, por construir los dos edificios del McDonald's sin licencia. Califica la infracción como leve pese a que reconoce que obtuvo beneficio económico por abrir a pesar de que se le pararon las obras

El Ayuntamiento de Salamanca ha zanjado, al fin, el expediente sancionador a McDonald's por abrir sin licencias de construcción ni permisos de actividad su nuevo restaurante en la carretera de Madrid. Fue el pasado 20 de diciembre de 2013 y casi cinco meses después el expediente está listo para resolverse, al menos, en su vertiente urbanística, porque el establecimiento tiene otras tres sanciones de 2.000 euros cada una de la policía administrativa por abrir al público sin permiso.

 

El Ayuntamiento ha recurrido, de nuevo, a un decreto de alcaldía para rematar la tramitación del expediente. Ya lo hizo para tramitar las licencias que la empresa promotora no había pedido, para lo cual se utilizaron tres decretos del alcalde, un recurso que se suele reservar a cuestiones de urgencia o importancia justificada; esta decisión fue clave para subsanar una situación, la falta de tramitación administrativa, que no impidió que la empresa que está detrás del nuevo restaurante siguiera adelante con la construcción. Con fecha 15 de mayo, y comunicado a partir del día 16, se da a conocer la resolución del expediente en el que se explican algunos detalles del caso.

 

Lo fundamental, que la licencia del edificio restaurante se concedió por decreto de alcaldía el día 20 de diciembre, mismo día en que TRIBUNA denuncia la situación y también día de la apertura al público; que la licencia del denominado 'Gym Club', el edificio de juegos infantiles, no llegó hasta el día 23 de diciembre, tres días después de su apertura, también por decreto de alcaldía; y que la empresa no pidió la licencia de primera utilización para el restaurante hasta ese día 20 de diciembre, el mismo en que abre, y la del edificio infantil se retrasa hasta el día 23.

 

La cronología confirma que el restaurante construyó sus instalaciones sin contar con las licencias preceptivas y que, cuando abrió, tampoco tenía la autorización necesaria. Sin embargo, el Ayuntamiento de Salamanca califica esta situación como una infracción de carácter leve, por lo que aplica sendas multas de 5.001 euros cada una; suman esos 10.002 euros por las infracciones urbanísticas. Como también reconoce el Ayuntamiento en el expediente, al que TRIBUNA ha podido tener acceso, se ha impuesto la sanción mínima dentro del tramo superior, de 5.000 a 10.000 euros, con lo que el coste de no haber tramitado licencias podría haber sido mayor. Con todo, la empresa promotora recurrió por considerarla excesiva.

 

Como circunstancias agravantes, el expediente apunta dos: que la empresa incumplió el requerimiento para que paralizara la obra, algo que se le pide en octubre de 2013 y que no impide que la construcción de los edificios se complete, a pesar de que la empresa asegura que las para ese mismo mes. Y el beneficio económico obtenido, que incluye un razonamiento incisivo en el expedientes, ya que se considera que el adelanto de las obras antes de tener licencia (sin ellas no se podría haber hecho nada) produjo un beneficio económico a la promotora que no debía haber obtenido.

 

De esta manera se cierra un proceso que arrancó nada más denunciar TRIBUNA la situación y que ha tenido multitud de vertientes que no se han resuelto en su totalidad. Veinte días después de la apertura a todas luces ilegal, el Ayuntamiento reaccionaba explicando que se recurrió a tres decretos de alcaldía; se anunciaba la incoación de un expediente sancionador que se resolvió con una propuesta de resolución en marzo. Ese mismo mes se supo que la promotora había sido expedientada por el Ayuntamiento de Santa Marta porque había enganchado a la red de saneamiento del municipio sin permiso, y a pesar de que los ayuntamientos tormesino y de la capital habían hecho un acuerdo a medida para que pudiera hacerlo; expediente que todavía no se ha resuelto y que puede incrementar la cuantía de las multas a este negocio. Una discutible compensación por un trato de favor muy distinto al que reciben otras empresas.