El Ayuntamiento conmina a los empresarios del Mercado Central a ejecutar la reforma del edificio

El equipo de Gobierno se reúne con los empresarios del mercado de abastos y les recuerda que el contrato de gestión les obliga a mantener el edificio. Se ofrece para buscar subvenciones y se pone sobre la mesa el paso a una gestión similar a la del Mercado del Val de Valladolid.

El Ayuntamiento de Salamanca y los empresarios del Mercado Central han puesto este miércoles la situación de la emblemática plaza de abastos sobre la mesa en un momento en el que la asociación de comerciantes tiene que afrontar una importante reforma para mantener el edificio en las condiciones que exige la normativa sanitaria y para frenar el deterioro en su estructura. Una actuación que se prevé costosa, unos 500.000 euros, y que tendrá que sufragar los titulares de los puestos a pesar de que el edificio es propiedad del Ayuntamiento.

 

Es precisamente esta situación, la de titularidad municipal del edificio, la que llevó a los comerciantes a pedir una reunión con representantes municipales tras la primera asamblea en la que, el pasado 11 de febrero, conocieron los pormenores del proyecto de reforma. Ese encuentro tuvo lugar en la tarde de este miércoles en el salón de actos de una entidad crediticia en la calle Toro. En representación del Ayuntamiento acudieron el concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez, del de Urbanismo, Manuel García Carbayo, el de Economía y Comercio, Enrique Sánchez Guijo o María José Fresnadillo, de Salud Pública y Consumo, además de algún técnico municipal. Y un buen número de empresarios del Mercado Central.

 

Los representantes del equipo de Gobierno permanecieron en la reunión durante una hora, tiempo que aprovecharon para exponer la postura del Ayuntamiento en el futuro del Mercado Central. Según asistentes a la reunión, los representantes municipales expusieron a los empresarios que la responsabilidad del mantenimiento del edificio era de la asociación de comerciantes del mercado, en virtud del contrato que se firmó en 2003 y por el que el Ayuntamiento cedía a esta asociación la gestión por el precio simbólico de un euro al año. Los miembros del equipo de Gobierno aludieron al hecho de que el contrato se firmó así, para lo bueno y para lo malo, y que les daba libertad total para la gestión, pero con la obligación de cumplir con aspectos como el mantenimiento, que corren por cuenta de los empresarios.

 

Este punto fue el que mayor descontento causó en la primera reunión en la que se expuso el proyecto de reforma, ya que los comerciantes consideran que la asociación no debe cargar con los daños acumulados durante la historia del edificio y que no se puede atribuir a su gestión en los últimos diez años el deterioro, sino a un proceso progresivo, motivo por el cual estiman que el Ayuntamiento debería colaborar.

 

Sin embargo, los representantes del Ayuntamiento aclararon que no participarán económicamente para sufragar el coste de la reforma, aunque sí se comprometieron a colaborar con la asociación para buscar subvenciones que permitan afrontar las obras. No obstante, recordaron que la asociación debe cumplir con el contrato y llevar a cabo el mantenimiento, y que si no lo hace podría ejecutarse el contrato y terminar con la concesión de la gestión, con lo que el espacio pasaría de nuevo a manos del Ayuntamiento.

 

ALTERNATIVAS

Además, el Ayuntamiento se comprometió a correr con los gastos del traslado de los negocios a otro espacio mientras duran las obras. Esta es una opción factible porque las obras obligarán a cerrar el edificio y, para no dañar los negocios, se baraja trasladarse a otro lugar de manera provisional; una de las opciones es el centro comercial de la avenida de los Cipreses. Según los comerciantes consultados, las obras pueden demorarse un año y obligarían a cerrar el edificio, al menos, durante 18 semanas para ejecutarlas.

 

Sin embargo, también se puso sobre la mesa la posibilidad de cambiar el modelo de negocio y comercial del Mercado Central, tal y como se ha hecho en Mercado del Val de Valladolid. Esto podría suponer la entrada de inversores privados que cambiarían el modelo comercial y la gestión del espacio, que combinaría los puestos tradicionales con otro tipo de espacios comerciales. Esta posibilidad fue expuesta por técnicos y responsables de otros mercados municipales. A pesar de esta alternativa, que no fue propuesta por el Ayuntamiento, a lo que sí se comprometió el equipo de Gobierno es a apoyar a los empresarios para promocionar el Mercado Central.