El Ayuntamiento concede una licencia al Hotel Corona Sol por decreto de alcaldía y en plena Navidad
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El Ayuntamiento concede una licencia al Hotel Corona Sol por decreto de alcaldía y en plena Navidad

El consistorio concedió el 21 de diciembre por decreto del alcalde la licencia ambiental, con la condición de recrecer una chimenea y sin multa pese a que ha estado abierto mientras se tramitaba: nunca ha llegado a cesar su actividad.

El Ayuntamiento de Salamanca ha concedido finalmente al Hotel Corona Sol una licencia que le permite dar un primer paso para salvar su situación de ilegalidad y permanecer abierto a pesar de que lo ha estado igualmente durante el proceso de concesión del permiso, algo que está prohibido y que debería aparejar una multa. La concesión de la licencia se ha hecho en plena Navidad y supone poner al polémico hotel en el camino de la legalización a pesar de que el propio consistorio ha reconocido en el pasado que carecía de licencia y estaba abierto.

 

Según ha desvelado Podemos, el consistorio ha concedido la licencia ambiental mediante Decreto de Alcaldía de 21 de diciembre y sin pasar por la preceptiva Comisión de Policía. Lo ha hecho en plenas navidades, apurando todos los plazos y esquivando su paso por los órganos correspondientes.

 

El promotor del Corona Sol, el hotel ilegal que se levanta desde hace años en Salamanca, solicitó meses atrás nuevas licencias de cambio de uso y ambiental en un intento por solucionar su situación, y lo ha podido hacer gracias a que el Ayuntamiento ha considerado que tiene licencia en vigor aunque también ha admitido que carece de ella porque "sobrevenidamente la perdió", cuando en realidad le han sido anuladas todas las licencias en los tribunales. En octubre el consistorio reconoció por primera vez que el hotel no tenía licencia, pero que no lo cerraba por no causar molestias.

 

La realidad es muy diferente. Meses atrás, se confirmó que la construcción carecía de licencia alguna tras haber perdido en los juzgados los pleitos con los vecinos de Avemur. No obtante, sin licencia válida alguna, el edificio ha seguido en pie y abierto al público mientras tramitaba nuevas licencias, quedando de manifiesto que carece de ellas.

 

Durante 2020, los juzgados han resuelto los juicios sobre la nulidad de la licencia ambiental y la licencia de hotel e inicio de actividad, y ambos han dado la razón a los vecinos. De esta manera la nulidad de ambas licencias es firme y se suma a la de la licencia de construcción, revocado de manera definitiva desde 2016. La nulidad es producto de algunas de las aberraciones urbanísticas cometidas en este edificio.

 

Tras comunicación de la justicia al Ayuntamiento, tenía 2 meses para resolver y lo ha hecho a finales de 2020. La llegada de la comunicación de firmeza de las sentencias que anulaban todas las licencias necesarias para estar abierto suponía el conocimiento de que la construcción carece de una licencia básica y que era obligatorio requerirle las actuaciones necesarias para devolverlo a la legalidad, compromiso adquirido por el equipo de Gobierno en el pleno municipal, pero no se ha traducido en nada; todo lo contrario, ha acabado en una licencia por decreto de alcaldía.

 

Y eso a pesar de que la concesión de licencia reconoce algunos de los problemas que han derivado en la anulación de los permisos que se dieron en su día. En la licencia ambiental se impone a la propietaria del hotel, la promotora Palco-3, la obligación de recrecer una chimenea a una altura de 1 metro por encima de la cumbrera más alta en un radio de 10 metros. El de las chimeneas es uno de los problemas que han denunciado los vecinos durante años.

 

Debería haber multa

Lo más paradógico es que la concesión de la licencia debería entrañar la imposición de una multa. La propia licencia ambiental concedida expone claramente que “la apertura al público del establecimiento y/o puesta en funcionamiento de la instalación sin realizar la comunicación de inicio de actividad en los términos expresados en la licencia, supone incumplimiento de las condiciones de la licencia, infracción que debe ser sancionada con multa y suspensión total o parcial de la actividad”.

 

Según la propia licencia ambiental, es obligatorio que la propiedad del hotel realice una comunicación de inicio de actividad con carácter previo al inicio de la misma y siendo público y notorio que este hotel lleva funcionando años y que las obras propuestas no se han realizado, Podemos exige el inicio de un expediente sancionador y que se propongan las sanciones máximas previstas en estas circunstancias: multa de 50.000€ y suspensión total o parcial de las actividades por un período máximo de 2 años según dispone el RDL 1/2015 (Ley de Prevención Ambiental).