El Ayuntamiento compra a los constructores por 850.000 euros el fallido proyecto de sede y centro de seguridad laboral

Edificio de seguridad laboral en la sede del centro de formación de Aescon.

El Ayuntamiento de Salamanca ha aprobado la compra del edificio que Aescon construyó en los años de la 'burbuja' y que estaba sin uso. Paga más de 850.000 euros en una operación diseñada por el PP y estancada por irregularidades en la concesión del uso del suelo.

El Ayuntamiento de Salamanca le ha comprado a la patronal de la construcción, Aescon, el edificio de riesgos laborales, la nueva sede y centro de prevención que construyó años atrás, el pleno 'boom' del ladrillo. La operación le va a costar más de 850.000 euros a las arcas municipales tras aprobarse esta mañana en la comisión de Contratación con los votos a favor de PP, PSOE y C's, que ha dicho sumarse a la solución a pesar de que conoce las irregularidades con las que fue acometido el proyecto. En contra ha votado Ganemos Salamanca. Un coste accesible según el presidente de la comisión de Contratación, Fernando Castaño, dado que el complejo está valorado ahora en 1,3 millones. Pero elevado porque al acabar la cesión el edificio pasaría al patrimonio municipal.

 

La operación se ha cerrado ahora, pero lleva dos años en preparación. De hecho, en el presupuesto de 2016 ya había cantidades previstas para acometer esta compra. El edificio está a falta de algunos detalles para poder ser usado y el consistorio ha explicado que lo destinará a centro de formación y que, en un futuro, podría albergar actividades de seguridad en construcción u oficinas municipales. Sin embargo, la compra ha sido la única salida a una operación con muchas irregularidades en su diseño.

 

El proyecto lo encabezó el anterior alcalde, Julián Lanzarote, con el todavía concejal Fernando Rodríguez 'a los mandos'. Consistió en la cesión de suelo municipal a Aescon para que construyera un edificio para albergar su sede y un centro de formación, con una estructura anexa para prácticas de seguridad en construcción. Sin embargo, la cesión se hizo incorrectamente y con informes en contra de los funcionarios municipales. Y no pudo concretarse porque el Registro se negó a inscribir la operación precisamente por problemas con la cesión de suelo.

 

A pesar de ello, la patronal de los constructores inició la construcción del edificio que, una vez estalló la 'burbuja' del ladrillo, ha causado un importante quebranto a sus cuentas por el alto coste del proyecto (1,7 millones) y la merma de asociados por la crisis. El complejo ha estado mucho tiempo en 'stand by', hasta que ha llegado el 'rescate' del Ayuntamiento. El equipo de Gobierno de Fernández Mañueco lleva cerca de dos años negociando con la patronal de la construcción esta compra.

 

Ahora el consistorio va a desembolsar más de 850.000 euros por una construcción que, en el plazo de 40 años (se cedió por 50 y ha transcurrido una década) habría quedado a su disposición de manera gratuita en virtud del convenio de cesión del suelo que, por otro lado, carecía de firmeza por los reparos municipales. A día de hoy, la patronal podía haberse quedado el edificio y el uso del suelo por un bajo coste.

 

 

USO FUTURO

 

Ahora, la intención del Ayuntamiento es que pueda comenzar a utilizarse "en las próximas semanas" al ser un edificio "perfectamente equipado para la formación, así como para un uso social". Aparte de su uso como centro municipal polivalente de formación a empresas y emprendedores, el Ayuntamiento desarrollará también en él "proyectos y programas que atiendan las necesidades de los vecinos de la zona, ya que actualmente el barrio de Puente Ladrillo no cuenta con un edificio de estas características de propiedad municipal". Asimismo, este edificio "podrá albergar actividades e iniciativas que ya se vienen desarrollando en el barrio de Puente Ladrillo por parte de los diferentes colectivos y entidades asociativas que allí trabajan", ha indicado el Consistorio.

 

El edificio dispone de más de 1.400 metros cuadrados construidos, distribuidos en sótano y tres plantas, y una nave anexa que se ha utilizado para prácticas constructivas de talleres de empleo y que el Ayuntamiento "no descarta cederla" para realizar prácticas a empresas en materia de riesgos laborales.