El Ayuntamiento cede y otorga licencia de primera utilización al parking de Garrido

El parking estaría totalmente listo para que lo usen los 400 propietarios que han comprado plaza. Con la licencia de primera utilización se termina con un conflicto que lo ha retrasado otros cinco meses hasta el año y medio de demora.

La comisión municipal de urbanismo dará este martes el visto bueno a la licencia de primera utilización del nuevo parking de Garrido, que de este modo inicia la cuenta atrás para abrir sus puertas mientras se rematan las obras para terminar el parque en su superficie. Con esta licencia, la empresa constructora podrá proceder a escriturar para dar paso posteriormente a los titulares que han comprado alguna de las 400 plazas que, según afirma la empresa, ya ha vendido. Según fuentes de Santher, el parking está terminado desde hace meses, ha vendido 400 de las 800 disponibles y asegura que el subterráneo está listo para que los compradores empiecen a usarlo.

 

Así que la apertura del parking parece ya bastante próxima, una apertura que el equipo de Gobierno ha impedido durante meses a pesar de que habitualmente presume de tener el aparcamiento como una de sus prioridades. En octubre, y según fuentes de la empresa, el parking ya tenía permiso de Industria y sólo faltaba este trámite de la licencia de primera utilización que el consistorio ha estado negando pese a contar con todos los requisitos. El parking ha acumulado otros cinco meses de retraso hasta el año y medio de demora sobre la primera fecha prevista. En total, ha estado en obras desde septiembre de 2014.

 

La licencia pone fin al conflicto abierto hace cinco meses entre el Ayuntamiento y la concesionaria de la obra, Santher, con un sobrecoste de la obra del parque como trasfondo. El equipo de Gobierno de Fernández Mañueco ha enredado la finalización del parking a cuenta de un nuevo proyecto que se sacó de la manga para el parque y con el que pretendía gastar 600.000 euros adicionales. El gasto hubiera permitido hacer un parque casi idéntico al que la empresa incluyó en el contrato del aparcamiento subterráneo, pero es que además Santher se comprometió en su día a asumir los cambios en el proyecto sin coste alguno.

 

A pesar de ello, el Ayuntamiento cargó contra la empresa a la que acusó de retrasos y de un bajo ritmo de obra. El concejal de urbanismo, Carlos García Carbayo, acusó a Santher de intentar cobrar cerca de 500.000 euros adicionales y ha insistido en que el proyecto del parque de Garrido es nuevo y que "poco o muy poco tiene que ver" con el original, aunque según la empresa que se hizo con el contrato asegura que todos los diseños son de su propiedad y que no es el consistorio quien pide un nuevo proyecto. El equipo de Gobierno justificó durante meses los retrasos (se debían según su propia versión a problemas con un transformador eléctrico) y presentó dos proyectos casi iguales que se diferenciaban en unos pocos detalles.

 

Según la versión que García Carbayo dio en un pleno, el Ayuntamiento decidió sacar a concurso la obra por los retrasos."Y entonces la empresa piensa, 'la obra se la puede llevar otra empresa y ya no cobro y me toca pagar al Ayuntamiento, 643.000 euros y la cosa se pone fea'. Y es cuando la empresa se ofrece a hacer la obra gratis sin incluir las instalaciones y mobiliario", llegó a elucubrar García Carbayo. La empresa lo ha negado todo y asegura que los diferentes proyectos eran suyos y que la obra se ha desarrollado con normalidad, aunque sí ha acumulado un retraso sobre la fecha inicialmente prevista. Después de todo lo ocurrido, el Ayuntamiento dijo que iba a estar vigilante, pero finalmente ha tenido que rendirse a la evidencia.