El Ayuntamiento aprueba un plan de infraestructura verde a quince años vista en plena carrera electoral

Anunciado a finales de 2017, sus primeras medidas abarcan la próxima legislatura y su horizonte final llega hasta 2034.

El Ayuntamiento de Salamanca ha retomado el proyecto del plan de infraestructura verde, anunciando su aprobación este martes a poco más de un mes de las elecciones, algo que le han afeado los grupos de la oposición. El plan fue prometido en noviembre de 2017 por el exalcalde que anunció la creación de tres itinerarios verdes y un total de 30 medidas. Y estuvo todo el año 2018 sin moverse, hasta que en este 2019 el equipo de Gobierno municipal lo ha retomado como una de sus propuestas estrella.

 

De manera oportuna, el consistorio salmantino ha aprobado el plan, que ahora pasará por el preceptivo proceso de información pública para que se hagan las alegaciones, aunque será de un mes y no de tres meses como ha pedido Ganemos Salamanca. En el tiempo transcurrido, el plan ha tenido cambios importantes, ya que en el primer anuncio de finales de 2017 no tenía proyecto ni presupuesto, y tampoco plazos. Ahora, Salamanca se da 15 años para conectar su patrimonio con su naturaleza, que es el verdadero objetivo del plan.

 

Sin embargo, el plan nace presa de los plazos electorales. Cuando acabe su plazo de exposición pública estaremos en puertas de unas elecciones municipales, así que será la próxima corporación la que tenga que ejecutarlo y hacerlo realidad. Y no solo la que ocupe en salón de plenos hasta 2023, sino mucho más allá ya que se trata de un plan a quince años vista, lo que nos lleva a 2034, aunque las primeras medidas abarcarían los próximos cinco años. Al menos, los grupos municipales que actualmente tienen representación en el pleno lo acogieron de manera positiva o tienen planes similares para recuperar la naturaleza de Salamanca.

 

 

El plan, en detalle

 

Contempla 276 actuaciones para los próximos quice años, las 88 primeras por un presupuesto de 10,7 millones y previstas para un lustro. Como se sabía, el plan va mucho más allá del conocido Tormes+, y de hecho engloba muchas de las medidas del plan financiado con fondos europeos. También algunos proyectos ya conocidos como los carriles bici hacia el Helmántico o Villares por las Bizarricas, que ahora serán corredores verdes. Y también va más allá del fracasado plan del Tormes y el arroyo del Zurguén, anulado en su día y ya olvidado.

 

Contempla los itinerarios verdes ya anunciados o los 600 huertos urbanos del Tormes+, pero contiene también otras medidas inéditas que persiguen conseguir la conexión entre el lado patrimonial conocido y explotado de la ciudad y la naturaleza de Salamanca. Por ejemplo, se dotará de arbolado a los aparcamientos en superficie repartidos por la ciudad, ya que buena parte carecen de árboles suficientes. También se plantean fachadas verdes en edificios o microespacios verdes en calles, plazas o barrios.