El autor del atropello mortal, acusado de conducción temeraria

Veredicto. El jurado popular consideró probado, por unanimidad, que el imputado no tuvo intención de matar a la víctima. Penas. La Fiscalía solicita dos años y seis meses de cárcel y 3 años y medio sin carné
e. g.

Unanimidad. Los nueve miembros del jurado popular –compuesto por cinco mujeres y cuatro hombres– estuvieron de acuerdo en cada una de las preguntas efectuadas en el cuestionario. Así, con todos los votos a favor, consideraron que el acusado S. M. D., de 23 años es autor de un delito de conducción temeraria con imprudencia grave. Por lo que el acusado se enfrenta a entre uno y cuatro años y tres meses de cárcel.

Por unanimidad estimaron probado que el acusado de atropellar mortalmente la madrugada del 24 de enero de 2009 a Sergio N. S. J. no acabó con la vida de la víctima “de manera intencionada”, ya que “no tuvo intención de atropellar”. Tampoco utilizó el vehículo para “amedrantar y matar a la víctima”. Sino que su única intención cuando se montó en el turismo Opel Astra fue la de “ir a recoger a su novia y retirarse del lugar”.

Consideraron probado que el acusado condujo de manera temeraria, ya que circuló a velocidad excesiva cuando pasó hasta en tres ocasiones por las inmediaciones del establecimiento donde se produjo el altercado.

Todos los miembros del jurado estuvieron de acuerdo en que el imputado, después del altercado en el bar, ubicado en la Gran Vía, se refugió en el vehículo porque “sintió miedo”, pero regresó para “recoger a su novia”. Al no encontrarla, “dio hasta tres pasadas con el turismo y al sentir un golpe fuerte se fue”. Consideraron probado por unanimidad que “en tan pocos segundos, le fue difícil reaccionar”.

También estuvieron de acuerdo en rechazar todas las agravantes y aceptaron, en cambio, todas las atenuantes, entre las que se encuentra la de avisar, primero a sus padres y éstos a la Guardia Civil de lo que había ocurrido; que actuó “impulsado por el miedo” y la reparación del daño antes de la celebración de la vista. Por último, dejaron abierta la posibilidad de que el acusado reciba el indulto.

Por su parte, el Ministerio Público solicitó dos años, seis meses y un día de cárcel por “un delito complejo de conducción temeraria como medio para cometer un delito de homicidio por imprudencia”. Además, solicitó tres años, seis meses y un día de retirada del carné. En cuanto a la responsabilidad civil dejó la cuantía en manos de lo que estime la compañía de seguros. Sin embargo, el fiscal consideró “improcedentes” los beneficios solicitados en forma de indulto.

En su intervención, la acusación particular solicitó una pena de cuatro años y tres meses de prisión, además de una multa de 15 euros al día durante 24 meses, la retirada durante cinco años del permiso de conducir y la prohibición de acercarse y comunicarse con la familia de la víctima durante cinco años, además del decomiso del coche. También solicitó que cumpla la condena en prisión.

La defensa solicitó para S. M. D. el indulto y en caso de ser condenado, un año de prisión, con la posibilidad del beneficio de la condicional, al tratarse de un joven sin antecedentes y la unanimidad del jurado a su favor.

El seguro se hará cargo de la indemnización pero “no al 100%”, señaló el abogado de la compañía, al tener en cuenta que el peatón, ebrio, fue el que estaba en la calzada y, por tanto, “asume el riesgo de que puede ser atropellado”.