El autobús lidera un año de alzas contenidas y con el IBI congelado

Los precios no se compadecerán de los salmantinos en el año 2011 estrenado ayer. Si usted encontró fuerzas para salir a la calle y mitigar la resaca de Nochevieja, seguro que se encontró con una primera desagradable sorpresa económica si optó por utilizar el transporte público urbano. No será la única, aunque sí la más llamativa.
J. Romero

La subida del autobús, que ya en años llamados pasados, como a finales de 2007, generó protestas ciudadanas, será la modificación que más descuadrará las cuentas de los hogares salmantinos. Las ordenanzas fiscales aprobadas por el Ayuntamiento establecen un incremento del 3,4%, que se corresponde con el IPC interanual en el pasado mes de agosto del sector del transporte. A ese aumento hay que sumar, además, la variación del IVA en vigor desde julio. El tipo que se aplica al autobús, del 7%, se elevó al 8%. Será ahora, en enero, cuando se efectúe este cambio.

El precio del billete del autobús se encarece en cinco céntimos y alcanza ya el coste de un euro. La subida afecta también a la mayoría del resto de tarifas. Cada viaje abonado con la tarjeta bonobús ordinario se incrementa de 0,50 a 0,53 euros. Mientras, el abono mensual pasa de 19,25 a 20,10 euros. Los precios sí permanecen estables en 2011 en la tarjeta bonobús especial, con un importe cada trayecto de 0,03 euros. Esta tarifa se concede en función de los ingresos de las unidades familiares de los solicitantes con los mismos parámetros de años anteriores.

Ahora bien, aunque el autobús público se lleva la palma en la subida de precios, los vecinos de la capital descubrirán en este año más repuntes. En realidad, todos los servicios y obligaciones fiscales municipales serán en 2011 más caros que en 2010, salvo tres excepciones. El Ayuntamiento, que permite el pago fraccionado de los impuestos en doce meses, ha optado por congelar el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) en un año en el que presumiblemente el Tribunal Supremo confirmará la obligación del Consistorio de devolver a los ciudadanos el dinero ilegalmente cobrado por el alza de este tributo en 2008, unos 5,5 millones de euros. Tampoco se han tocado las tasas de licencia ambiental y de apertura. Esta estabilidad no se traslada al resto de tributos, tarifas y precios. Las ordenanzas fiscales del año 2011, con las excepciones referidas del transporte público urbano, el IBI y las licencias ambiental y de apertura, nacieron ayer impulsadas por un incremento del 1,8%, que era la inflación interanual del último mes de agosto. A esa subida, además, hay que añadir el correspondiente incremento del IVA en las tarifas y precios públicos. La mayor carga impositiva, en marcha en julio, tendrá efecto en las ordenanzas municipales del nuevo año. El repunte más notable del IVA, del 16 al 18%, afectará al préstamo de bicicletas, el alquiler de las instalaciones del Multiusos Sánchez Paraíso y el estacionamiento vigilado de vehículos en el Centro de Transportes y Mercancías de Salamanca.

1,8%, la mayoría de servicios
Para el resto de servicios municipales, las novedades económicas serán menos dañinas, con un alza del 1,8% y una reactualización menor del IVA. Con todo, los bolsillos se resentirán en numerosas ocasiones más que en 2010, por ejemplo a la hora de abonar el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica. La cuota anual oscilará en 2011 entre 23,35 y 216,28 euros, con un total de cinco importes distintos en función del caballaje fiscal del turismo. La recogida de basura también costará más en este nuevo año. Cada vivienda abonará de forma trimestral entre 16,66 y 19,69 euros dependiendo de la catalogación fiscal de la calle. El suministro de agua potable y alcantarillado demandará, además, un mayor esfuerzo de las economías de los hogares. La cuota trimestral para uso doméstico sube de 7,2883 a 7,4195 euros, aumento que también se traslada a la cantidad de metros cúbicos consumidos. Otros precios como los pabellones municipales de deportes y las piscinas se corrigen igualmente al alza. Por ejemplo, cada hora en el pabellón sube a 12,04 euros y el uso de las pistas de pádel hasta 8,14 euros. Por su parte, la entrada de adulto a las piscinas aumenta hasta 2,78 euros, 1,23 euros para los niños de 4 a 14 años, pensionistas y mayores de 65. Los abonos de temporada fluctúan entre 87,27 euros y 46,26 euros. Mayores costes para atravesar un año que pone cada vez más caro viajar en autobús mientras el IBI se congela.