El atletismo salmantino recupera su protagonismo tras un vacío de casi quince años

Gradas durante el Campeonato de Castilla y León de atletismo en pista cubierta de 2017.

El Campeonato de España acaba con tres lustros sin competiciones de alto nivel en Salamanca, donde hasta 2003 fueron habituales los grandes campeonatos.

Salamanca y su atletismo empiezan a recuperar este fin de semana parte del protagonismo que siempre han tenido en el panorama nacional, y que nunca debieron perder. El motivo es el Campeonato de España absoluto de pista cubierta, que rompe con una racha de casi 15 años sin acoger ningún campeonato nacional. Algo impensable cuando a principios del siglo XXI el atletismo salmantino estaba entre los más punteros en cuanto a atletas, clubes, entrenadores y organización.

 

Sin embargo, la falta del apoyo necesario acabó con una estructura creada y perfeccionada durante décadas bajo la batuta de Carlos Gil Pérez como aglutinador, con Rosa Colorado y Agustín Pérez Cordovilla al frente de los equipos del ADUS, con los responsables del Atlético Salamanca, Azul y Blanco o Sol Fuerza en la base. Todos ellos habían llevado a su máximo nivel una tradición que arrancaba en los años '60 y '70 del siglo XX y que tuvo un momento álgido entre finales de los 90 y los primeros años del siglo XXI para luego frenarse.

 

Entre 1997 y 2003 Salamanca acogió cinco campeonatos de máximo nivel, entre nacionales y europeos, además de los de clubes, y eso sin su anhelada pista cubierta. Y de repente empezó a no competir por ninguno. El vacío ha durado casi 15 años, hasta que el invierno pasado se estrenó la pista cubierta de La Aldehuela y acogió un encuentro internacional de pruebas combinadas. Fue la temporada de estreno y, con los retrasos, no fue posible más, pero se apalabró el absoluto para 2016 que permite recuperar el protagonismo perdido.

 

 

SEDE HABITUAL

 

Salamanca había sido durante décadas un referente para el atletismo salmantino. Hasta principios del siglo XXI la presencia de importantes núcleos de entrenamiento permitía a este deporte concentrar un buen número de atletas de primer nivel entrenados por técnicos de gran prestigio e incluso seleccionadores nacionales, y que compitieran en los clubes de la ciudad, que eran los más potentes del país en muchos aspectos. Este ecosistema sirvió para luchar, y conseguir, títulos y medallas nacionales de clubes en pista cubierta, cross o aire libre e incluso éxitos internacionales en campo a través y relevos. El ADUS, el club de la Usal, tenía sus equipos masculino, femenino, de cross y de relevos entre los mejores.

 

La amplia estructura de base, clubes, atletas y entrenadores convertía en una constante la celebración de campeonatos en Salamanca, pero el abrupto final del apoyo de la Universidad de Salamanca al atletismo de alto nivel, empujada por la ruptura de un convenio firmado con el Ayuntamiento de Salamanca para apoyar a sus equipos, acabó con esa estructura. A partir de 2003, tras la celebración del nacional promesa al aire libre, la ciudad no volvió a acoger un solo campeonato a pesar de que había sido sede en pocos años de la Copa de Europa de clubes (2000) y del Campeonato de Europa de clubes de cross (2001) y de un Campeonato de España al aire libre en 2002 (había acogido otro en 1997).

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