El arreglo de las carreteras de la provincia, un contrato de 18,4 millones en disputa por vía de urgencia

Estado de la carretera entre Robleda y El Sahúgo

La Diputación inicia con urgencia la licitación de este millonario contrato del que depende el estado de las carreteras provinciales. Es más cuantioso que el actual, llega hasta los 18,4 millones e incluye garantías de pago a las subcontratas. El principal afectado, la cuadrilla de mantenimiento.

La Diputación de Salamanca ha puesto en marcha el proceso para licitar un importante contrato, el del mantenimiento de las carreteras provinciales, que expira en septiembre y que urge sacar adelante. De hecho, el presidente Javier Iglesias ha anunciado un pleno extraordinario para aprobarlo en menos de una semana porque prácticamente no hay tiempo para terminar el proceso antes de que concluya el actual contrato en septiembre.

 

El contrato aumenta de cuantía hasta los 18,4 millones de euros (1,2 millones más) por cuatro años, con lo que se va a convertir en objeto de deseo por parte de las empresas del sector. En principio, sólo habrá tres que se salgan con la suya porque el contrato se divide en tres zonas geográficas y la empresa que gane una no podrá adjudicarse ninguna más.

 

El contrato consiste fundamentalmente en el suministro del material y maquinaria necesarios para llevar a cabo el mantenimiento de la red de carreteras dependiente de la Diputación, ya que seguirá funcionando la cuadrilla que a tal efecto tiene La Salina con personal propio. Eso sí, seguirá perdiendo protagonismo porque no se suplen las jubilaciones. Ahora mismo son 70 personas.

 

Los trabajos fundamentales son el bacheo que se hace anualmente a toda la red, reparando los baches y socavones que aparecen; y el asfaltado y arreglo ocasional de tramos. En los últimos cuatro años han sido unos cien los tramos afectados, 316 kilómetros, pero la Diputación espera que sean más. Además, el nuevo contrato facilitará que las empresas tengan que proporcionar más material a la Diputación, lo que ampliará el número de kilómetros en los que se podrá actuar.

 

El contrato incorpora algunas de las exigencias que se han ido marcando por los grupos de la corporación y novedades que suenan de otras instituciones. Es el caso de la garantía de que las empresas subcontratadas cobrarán en tiempo y forma (iniciativa del PSOE en el Ayuntamiento de la capital), la exigencia de mantener plantilla acorde a lo que se firme en el contrato o la prohibición de operar desde un domicilio fiscal en paraíso fiscal o tributar desde alguno de los contemplados en la lista internacional.