El arraigo de los siglos y el dolor por la muerte de Jesús marcan 'El Descendimiento' en Salamanca

La lluvia no ha aparecido y ha permitido que los fieles disfrutaran del acto del Descendimiento y la procesión del Santo Entierro de la Vera Cruz. 

El Campo de San Francisco de Salamanca ha vuelto este Viernes Santo a aglutinar fieles, quienes se han concetrado en la zona del Humilladero para ver el Acto del Descendimiento de Nuestro Señor, el más antiguo de la Semana Santa de la ciudad y que ha servido como prólogo de la procesión del Santo Entierro.

 

A cargo de la Ilustre Cofradia de la Santa Cruz del Redentor y La Purisima Concepcion De La Virgen, Su Madre (Vera Cruz), ha comenzado pasadas las 16.15 horas con la presencia de representantes de las distintas cofradías, que han actuado de testigos de cómo los hermanos de la Vera Cruz han retidado los clavos de Cristo y la corona de espinas, y han bajado su cuerpo para que descanse en el sepulcro.

 

 

Posteriormente, a partir de las 16.45 horas, ha salido la procesión del Santo Entierro desde la Capilla de la Vera Cruz, y ha seguido por Domínguez Berrueta, Ramón y Cajal, Plaza de las Agustinas, Compañía, Rúa Antigua, Plaza de San Isidro, Libreros, Calderón de la Barca, Benedicto XVI, Plaza de Anaya, Rúa Mayor, Corrillo, Plaza Mayor (por el centro), Zamora, Plaza de Los Bandos, Espoz y Mina, Prior, Bordadores, Úrsulas y capilla de la Vera Cruz.

 

 

En ella, los salmantinos han podido ver las imágenes Los Azotes (Alejandro Carnicero, 1728), La Caña (Juan de Villabrile y Ron, finales del siglo XVII), Jesús con la Cruz a Cuestas (Juan de Villabrile y Ron, finales del siglo XVII, La Caída (anónimo 1617/González Macías, 1943), El Calvario (conjunto compuesto por Cristo de los Doctrinos, Virgen de la Amargura, San Juan y María Magdalena, de Pedro Hernández 1615), Santísima Virgen de los Dolores (Felipe del Corral, siglo XVIII), y Santo Sepulcro (1678), en cuyo interior irá Cristo Nuestro Bien (Pedro Hernández, 1615).