El apeadero de La Alamedilla: la clave para llegar en tren al centro de Salamanca que no tiene suerte
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El apeadero de La Alamedilla: la clave para llegar en tren al centro de Salamanca que no tiene suerte

La parada es un acceso directo estratégico para llevar el tren al centro de Salamanca y tiene buena aceptación, pero hace años que necesita un arreglo y, ahora que ha llegado, lleva un año derruida.

El apeadero de La Alamedilla no tiene suerte. Derruido ahora hace un año, en un estado muy discutible durante años, el trato que recibe no hace justicia a la importancia que tiene para el transporte en Salamanca. Y es que esta parada permite llegar en tren al centro de la ciudad y cuenta con adeptos que la escogen como última estación, pero hoy por hoy es uno más de los 'debe' de las administraciones con el servicio ferroviario en Salamanca.

 

En los últimos días se ha suscitado un importante debate sobre la necesidad que tiene Salamanca de contar con unos servicios ferroviarios adecuados. Con la pandemia desaparecieron varias de las frecuencias con Valladolid y otros destinos, los Alvia 'rápidos' con Madrid se redujeron al mínimo y todavía no se ha recuperado la situación previa, con postura unánime de todos los partidos; y se ha vuelto a hablar del sinsentido de no tener un tren con Zamora, que abriría la puerta a buenas conexiones con el Norte y Galicia a través del AVE que han estrenado los zamoranos. Y también se ha empezado a hablar del recurso desaprovechado que es el apeadero de La Alamedilla.

 

No faltan argumentos a favor. Bajo estas líneas, este es el mapa de influencia del apeadero de La Alamedilla y de la estación Vialia elaborado por un activo internauta, @Blogsalamank, que ha calculado la intermodalidad de estas dos paradas ferroviarias. El resultado, que el apeadero está a 15 minutos andando de casi todos los lados: no sólo está cerca del centro, sino que se puede llegar a casi cualquier parte de la capital. "Es esencial potenciar el apeadero de La Alamedilla como punto de llegada y salida de trenes", asegura. Sin embargo, su realidad es otra.

 

 

Hace más de un año, parte del andén fue derribado y no se ha vuelto a levantar, como tampoco se ha arreglado el acceso ni se ha puesto el mobiliario. Sí que están instalados postes y catenarias de la electrificación, que era el motivo último por el que se iniciaron las obras: había que variar la altura de la infraestructura porque el antiguo  superaba en 30 centímetros el valor establecido por las especificaciones técnicas de infraestructura. El nuevo tendrá una altura de  760 mm sobre cota de carril y distancia a borde de andén de 1,765 m. Las obras, en principio, se reanudan este septiembre.

 

Quizás ahora se recupere un enclave que es fundamental para poder llegar el tren hasta el centro de Salamanca, lo que supone una gran ventaja. Ahora lo hacen trenes regionales como los de Valladolid o el que hace la conexión con Madrid por Ávila, pero ¿por qué no ampliarlo a otros? Un acceso al centro con trenes de altas prestaciones, ahora que la línea está totalmente electrificada, podría ser un buen gancho.

 

Un año derruido

El derribo se inició a finales de julio de 2020, pero las obras del apeadero de La Alamedilla no sólo llevan meses de retraso, sino que están paradas. Se iniciaron entonces desmantelando el andén, acceso al centro de algunos trenes, aprovechando el corte de tráfico ferroviario durante casi un mes que adelantó TRIBUNA.

 

Ese corte de un mes, que implicaba que dejaran de pasar los trenes de mercancías y que dejaba sin esta parada, se tenía que haber aprovechado para colocar las nuevas catenarias de la electrificación y, después, para arreglar este apeadero, que hace tiempo que necesitaba un lavado de cara. Sin embargo, terminó el mes de cierre de circulación y no se habían terminado las obras. Al menos, sí se recuperó el paso de trenes de mercancías y el acceso de los de pasajeros, que usan el andén provisional. La última previsión fijaba la finalización de obra para el mes de abril, pero no fue posible. 

 

Años pendiente

La reforma del apedero de La Alamedilla es una tarea pendiente desde hace tiempo, y aplazada al menos en una ocasión. En agosto de 2017 se anunciaban obras para sustituir su mobiliario (marquesinas, bancos) y darle un lavado de cara, pero su aspecto ha seguido siendo bastante mejorable. Sus accesos tienen pintadas, el andén luce sucio, la cartelería está desgastada, el mobiliario ha sido atacado por los vándalos... Lo normal es que esto mejore tras la obra que supondrá derribar por completo el apeadero para hacer uno nuevo. Pero, ¿qué pasa con el paso inferior?

 

Las obras que ejecuta el propietario del andén, la empresa estatal Adif, afectan al apeadero y al falso túnel de 350 metros que comunica con la calle Jardines, pero no afecta al paso inferior,  lleno de pintadas y suciedad, tiene restos de incendios, le faltan azulejos... 

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