El andén del apeadero de la Alamedilla tendrá que ser derruido porque no cumple con la normativa

Andén y falso túnel del apeadero de La Alamedilla

El apeadero que recibe los trenes en el centro de Salamanca tiene que adaptarse a la electrificación porque no da las medidas: se actuará en el falso túnel y se construirá un nuevo andén.

El actual andén del apeadero de La Alamedilla, punto de acceso de muchos trenes al centro de Salamanca, tendrá que ser demolido como parte de la adaptación de la línea Salamanca-Fuentes de Oñoro. Así se desprende de la memoria que ha publicado el Ministerio de Fomento para adjudicar el proyecto de adaptación de gálibos, que requerirá de una actuación millonaria (más de 6 millones de euros de presupuesto) en una decena de estructuras al paso de esta línea, varias de ellas en el término municipal de Salamanca. Un 'destrozo' notable para adaptar la electrificación.

 

De todas ellas, la actuación más visible va a ser la del apeadero de La Alamedilla. Este lugar es parada de muchas conexiones ferroviarias de Salamanca, y es un acceso más cercano al centro de la ciudad que la propia estación de tren. Además, está en el trayecto de la línea férrea Salamanca-Fuentes de Oñoro que se está electrificando para incentivar su uso como conexión para transporte de mercancías. De hecho, la necesidad de adoptar sus medidas a la normativa es lo que va a obligar a actuar en el apeadero.

 

El motivo es que, cuando se aprobó el proyecto de la electrificación, una inversión de decenas de millones de euros, se hizo a la espera de comprobar qué medidas había que tomar para adaptar el trazado convencional a las nuevas condiciones técnicas. La línea férrea está electrificada desde Medina del Campo a Salamanca y para darle continuidad se decidió electrificar también el tramo desde la capital hasta Fuentes de Oñoro. Para ello, se aprobaron contratos para instalar catenarias y tendido, para construir las subestaciones eléctricas que alimenten el trazado (contrato que retrasará el funcionamiento efectivo de la línea hasta 2022) y, finalmente, se ha aprobado la licitación para adaptar la línea a los gálibos reglamentarios, es decir, las alturas que requieren catenarias y cables para transformar la línea a tensión eléctrica.

 

Ese proyecto es el que se ha conocido ahora, aunque hace tiempo que se sabe que iba a requerir de actuaciones en la vía y otras estructuras como pasos elevados que no daban el alto necesario para meter catenarias y estructura aérea. En concreto, en el caso del apeadero de La Alamedilla, el falso túnel y el andén no cumplen la normativa porque no dan las medidas necesarias: catenarias y demás elementos de la electrificación no caben.

 

 

En el caso del falso túnel, de 350 metros, que lleva la vía desde el apeadero a la altura del parque de Los Jesuitas, no da la altura necesaria por lo que se tendrá que rebajar la plataforma en 49 centímetros. Dentro de este tramo de rebaje se ubica el paso inferior peatonal que tiene un gálibo vertical de 2 metros. Para no disminuir esta altura, ya reducida, se ha proyectado que la vía a esta altura sea en placa en vez de balasto, de forma que la diferencia entre espesores de superestructura absorba el rebaje necesario.

 

 

En cuanto al apeadero de La Alamedilla, en el andén existente, se ha comprobado que la distancia a borde de andén actual no cumple con la normativa vigente. Este hecho, unido a que, como consecuencia del rebaje a realizar en la zona del soterramiento, la altura actual del andén superaría en 30 centímetros el valor establecido por las especificaciones técnicas de infraestructura, se ha considerado la demolición del andén existente y la construcción de uno nuevo con una altura de  760 mm sobre cota de carril y distancia a borde de andén de 1,765 m.

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