El alquiler social, una vía de escape para las familias más golpeadas por la crisis

Foto: E.P.

El Ayuntamiento de Salamanca entrega las primeras ocho viviendas de alquiler social para familias con “graves” dificultades económicas

 

Ocho familias de Salamanca han sido las primeras en la ciudad en recibir las llaves para vivir en viviendas municipales de alquiler social, por las que tendrán que pagar una cuota al mes que oscilará entre los 50 y los 100 euros.

 

 

Asimismo, el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha señalado que próximamente podrán añadirse nuevas familias, para las que ya hay dispuestas otras once viviendas.

 

Tanto de las primeras como de la segunda remesa, el Consistorio no ha querido dar a conocer el lugar de inmuebles, por privacidad de los beneficiarios y también por seguridad, ya que en algunos casos se han entregado a mujeres víctimas de violencia de género.

 

De los ocho beneficiarios iniciales, siete son mujeres, dos de ellas víctimas de malos tratos, con hijos a su cargo, y el octavo es un matrimonio joven con un bebé de 15 meses.

 

Dos de estas familias han perdido su vivienda habitual por no poder hacer frente al pago de su hipoteca y las seis restantes tenían “graves dificultades” para pagar el alquiler de su vivienda al superar este concepto el 45 por ciento del total de sus ingresos.

 

Fernández Mañueco ha destacado tras la entrega de las llaves de las casas en un acto privado, sin presencia de medios, para mantener la privacidad de las familias beneficiarias, su compromiso de que “el Ayuntamiento va a destinar todo el dinero que sea necesario para que no haya nadie sin un techo donde alojarse”.

 

Fernández Mañueco ha añadido que el Ayuntamiento trabaja en coordinación con Cruz Roja y Cáritas, organizaciones con la que mantiene un grupo de trabajo para ayudar a las personas más vulnerables.

 

PRECIO DEL ALQUILER

 

El precio del alquiler de la vivienda oscila entre 50 y 100 euros, pero, en ningún caso, supera el 14 por ciento de los ingresos de la familia; y su periodo es de dos años con el fin de que las familias puedan haber mejorado su situación y puedan acceder a un alquiler normalizado con ayudas, si fuera necesario, del Ayuntamiento de Salamanca. En caso contrario, el alquiler social se puede prorrogar un año más.

 

El Ayuntamiento no sólo proporcionará una vivienda, sino que apoyará a los beneficiarios desde diferentes ámbitos, como empleo o formación, con el objetivo de “superar la complicada situación que atraviesan provocada o agravada por el contexto económico actual”, ha apuntado el primer edil.

 

OTROS POSIBLES BENEFICIARIOS

 

El Consistorio tiene a disposición de las personas más vulnerables otras once viviendas de alquiler social. Desde los Centros de Acción Social (CEAS) ya se está trabajando con diferentes familias como posibles adjudicatarias.

 

Asimismo, el alcalde ha recordado que el Ayuntamiento de Salamanca mantiene alojadas en viviendas sociales a otras 56 familias en riesgo de exclusión.

 

Estas viviendas sociales, tanto de alquiler como de realojo, se suman al servicio de información, atención y asesoramiento que el Ayuntamiento y Junta ofrecen a las personas con dificultades para afrontar el pago de la hipoteca, a las ayudas económicas extraordinarias para familias en riesgo de desahucio y a las destinadas al pago del alquiler y la necesidad.