El alcalde logra el diálogo social plácido que quería

Los integrantes del diálogo social, sonrientes esta mañana al iniciar su reunión. Foto: De la Peña

El alcalde consigue una mesa 'pacificada' sin presencia de grandes voces discordantes, ni en sindicatos ni en patronal. Acude a la reunión sin conocer los últimos avances sobre la negociación de la oferta municipal de empleo que precisamente tiene que hablar con los sindicatos.

La del diálogo social ha sido, en los últimos años, una de las citas más incómodas para el alcalde. Tanto es así, que no lo convocó en toda su primera legislatura, y a partir de 2015 sólo lo hizo obligado por su situación de minoría en la corporación. Aquel primer envite lo salvó 'gracias' a una maniobra que le evitó la presencia de la oposición en la mesa. Luego se vio que no se trataba de salvaguardar las atribuciones del alcalde y equipo de Gobierno, sino de seguir evitando la reunión que tardó en convocar y que ha reducido a poco más que una cita de año en año. Una cita que este miércoles ha celebrado sonriente, como el resto de los invitados, como se puede apreciar en la imagen.

 

El diálogo social es una de las banderas de la Junta de Castilla y León, a pesar de lo cual Fernández Mañueco no comulga con la fórmula. Al menos, no con los elementos que tuvo en Salamanca durante su primera legislatura y al comienzo de la actual, porque sí acude a la primera fila en el reparto que hace el gobierno regional. Al final, tuvo que sentarse con representantes de la patronal Confaes a los que había evitado durante años, pero en la cita de hoy ha sido diferente.

 

Ya hubo una última reunión a la que acudieron los nuevos representantes de la patronal auténtica, y también un intento de 'colar' a 'la otra', la supuesta confederación CES. A pesar de que lo incluyó en el primer punto del orden del día, no prosperó la pretensión del alcalde. Lo que sí ha conseguido es convertir la mesa del diálogo social en un encuentro plácido. Las voces discordantes por parte de los sindicatos han sido las mínimas; el año pasado hubo tensión y CCOO y UGT amagaron con convocar la mesa unilateralmente ante las constantes largas del alcalde. Este año sólo la proximidad con el 1 de mayo ha servido para que las centrales protesten.

 

En cuanto a la patronal, pesa más la voluntad de llevarse bien que la defensa de las atribuciones de la confederación más representativa. Eso ha servido para purgar la presencia de alguna voz que sobresale por ser más crítica de lo que conviene. Por si fuera poco, el alcalde se ha presentado allí en mayoría, arropado por nada menos que cuatro concejales; sindicatos y patronal han acudido sin refuerzos de técnicos u otros responsables, 'a cuerpo' tanto los secretarios de CCOO y UGT como el presidente de Confaes.

 

Y por último, habrá que ver de qué hablan. Según el alcalde, el objetivo es que "entre todos, representantes sindicales, empresariales y Ayuntamiento, aportemos para seguir mejorando en la creación de empleo y que haya oportunidades en la ciudad". Ese empleo podría ser el de la oferta de empleo público que el Ayuntamiento anunció hace unos días de la mano con C's y que tenía que negociar con los sindicatos. Negociación de la que el alcalde confesaba a las once de la mañana no saber los detalles.

 

Horas después, el Ayuntamiento ha dado a conocer el contenido de la reunión en una nota de prensa. Ha girado en torno a los lugares comunes de la política de empleo de Fernández Mañueco, eso sí, "desde el diálogo el entendimiento y la participación social". Los sindicatos y patronal han tenido que tragar con el carísimo estudio de empleabilidad en Salamanca que ha encargado el consistorio por voluntad del concejal de Empleo, Sánchez Guijo, que ha costado 42.000 euros. Y ha servido para repasar temas conocidos como el programa Millenials con la EOI (cursos que ya han finalizado sin pena ni gloria), la oferta de vivienda del patronato municipal... más cerca de los intereses del Ayuntamiento de lo que pretende el diálogo social.