El alcalde de Águeda vuelve a pedir los restos de Franco

El polémico alcalde, que se dio de baja del PSOE tras ser obligado a cumplir la ley de memoria histórica, reitera su petición para albergar la última morada del dictador.

El polémico alcalde de Águeda, Germán Florido, ha protagonizado un nuevo capítulo de su conocido apego al dictador Franco. Afiliado al PSOE, hace unos meses pidió la baja tras su última salida de tono cuando tuvo que ser obligado a cambiar los nombres franquistas de dos calles del municipio. Ya entonces anunció por primera vez que había solicitado los restos del dictador para darles sepultura en el pueblo, y ahora, aprovechando el anuncio de la exhumación de Franco de su tumba del Valle de los Caídos, ha vuelto a hacerlo.

 

De nuevo, Florido ha acudido a los medios para asegurar que esta localidad está muy agradecida al Caudillo "porque dejó el pueblo muy bien" y ha anunciado que ha pedido a la familia Franco de manera formal acoger los restos. Tras la exhumación, el cuerpo del dictador irá probablemente a un panteón familiar, aunque sus nietos y la fundación que exalta su nombre han anunciado una catarata de recursos.

 

Hace meses que el alcalde puso en marcha una iniciativa local para acoger los restos del dictador. El alcalde aseguraba a TRIBUNA hace unos meses que la idea de la nueva ubicación de los restos de Franco, dentro del municipio, la tienen que dar los propios vecinos. "Pueden estar en el museo o fuera, la idea la tienen que proporcionar los vecinos del pueblo". Así que parece tenerlo todo listo para cuando el cuerpo de Franco salga de su tumba, aunque parece que su petición no será atendida por la familia.

 

Águeda, ya sin su apellido franquista, es una pedanía de Ciudad Rodrigo, municipio y ayuntamiento de los que depende. Es un municipio de los muchos que el régimen franquista creó durante el pasado siglo para acoger a familias en el medio rural; fue visitado e inaugurado por el propio Franco en mayo de 1954, cuando el dictador hizo una visita a la provincia de Salamanca para ser agasajado por las autoridades de entonces. Tiene 109 habitantes según el INE.

 

En marzo de 2017, Águeda del Caudillo dejó su apellido para pasar a ser solo Águeda, con el objetivo de dar cumplimiento a Ley de la Memoria Histórica, y para evitar sanciones administrativas por incumplimiento. El municipio también fue obligado a cambiar el nombre de dos calles por su relación con el franquismo. El alcalde pidió la baja del PSOE tras aquellos sucesos.