El acusado de presuntos abusos sexuales a su sobrina en Espino de la Orbada: "Todo es mentira, lo hacen por hacer mal"

Audiencia Provincial de Salamanca (Foto: T. Navarro)

El acusado, que se ha sentado este 12 de noviembre en el banquillo de la Audiencia Provincial de Salamanca, ha declarado que su sobrina "miente".  

El vecino de Espino de la Orbada, A. G. M. de 67 años, se ha sentado en el banquillo de acusados de la Audiencia Provincial de Salamanca este lunes 12 de noviembre tras ser acusado por su sobrina, N.H., por presuntos abusos sexuales cuando tenía tan sólo siete años. La mujer de éste es hermana del padre de la joven. 

 

Cabe recordar y según denuncia la propia joven que el acusado se aprovechó la relación familiar con su sobrina para realizar los hechos de los que se le acusa en un domicilio situado en la calle Los Artistas de la citada. Hechos que, según ha relatado la presunta víctima, se repetían en periodos vacacionales y fines de semana, días en los que la menor se encontraba en la vivienda de su tía, quien se hacía cargo de la menor cuando su abuela falleció, "antes siempre vivía donde mi abuela, pero cuando murió eran mis tíos, mi tía, los que se hacían cargo de mí".

 

Durante la declaración pasadas las 10.00 horas, el presunto agresor ha asegurado que "nunca" abusó de su sobrina ni "tampoco" se masturbó delante de ella y sus amigas... "es todo mentira, mentira y mentira", ha asegurado con rotundidad. El hombre no acaba de entender el porqué de las acusaciones y está completamente convencido de que su sobrina lo ha hecho "por hacer mal a la familia".

 

Entre los testigos, han pasado por la sala la hermana de la joven, quien también ha segurado que sufrió los mismos abusos. "Creí a mi hermana en cuanto me lo dijo ya que yo había sido su sumisa durante años", ha segurado. También han declarado los padres, quiénes han dejado claro que "creen" a sus hijas pero que nunca antes lo denunciaron porque "al principio no nos lo creímos, mi cuñado era mi mano derecha, pasábamos todas las vacaciones en familia, no lo podía creer". Después su hija comenzó a sufrir ansiedad y depresión y fueron los médicos "los que nos comunicaron que había sufrido estos abusos". 

 

A pesar de ello, "nunca quisimos denunciar a mi cuñado, a mí me han enseñado en mi casa a tapar, soy así, no es que no crea a mis hijas pero sólo pensaba en mi hermana y mis sobrinos que son como mis hijos, no quería verlos sufrir", ha asegurado el padre acongojado. Reconoce tener miedo a las "habladurías del pueblo... a mi hija la ponen por puta y por drogadicta, dicen que solo quiere el dinero".  

 

Por su parte, la víctima que ha comparecido ante un biombo que le separaba del resto de los presentes en la sala, ha asegurado entre sollozos y muchos nervios que los abusos fueron un habitual durante su niñez y ya de adolescente"Se bajaba la cremallera, se masturbaba el miembro y eyacualaba, a los siete años me llevó al garaje, puso mi mano en su pene y yo me quiedé en shock, él siguió masturbándose hasta que eyaculó", después, ha segurado que todo eso "me hacía sentir mal, sucia".

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