El acusado de matar a su madre dice que "sentía miedo" de las parejas de la mujer

El acusado de asesinar a su madre en Linares (Jaén) el 30 de septiembre de 2011, J.F.F., de 41 años de edad, ha declarado este lunes que sentía "un miedo constante de ser agredido por otros hombres", con los que supuestamente su madre "mantenía relaciones" en el domicilio familiar, según ha señalado en la vista con jurado popular que acoge la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Jaén y que continúa en sesión de tarde.
JAÉN, 26 (EUROPA PRESS)

El acusado de asesinar a su madre en Linares (Jaén) el 30 de septiembre de 2011, J.F.F., de 41 años de edad, ha declarado este lunes que sentía "un miedo constante de ser agredido por otros hombres", con los que supuestamente su madre "mantenía relaciones" en el domicilio familiar, según ha señalado en la vista con jurado popular que acoge la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Jaén y que continúa en sesión de tarde.

El procesado, que ha reconocido que padece trastornos mentales desde 2002 y que ha seguido un tratamiento psiquiátrico en el Hospital de Linares, siendo ingresado dos semanas antes de lo acaecido en el área de Salud Mental del Hospital de Úbeda.

Según el hombre, la noche de los hechos estaba "fatal" y ha aseverado que "acuchilló" a su madre con un arma que llevaba consigo "siempre" por el mencionado "miedo atroz" que le perseguía, aunque "no con la intención" de matar a su progenitora. Pensaba, ha dicho, que "a las personas que entraban a su casa su madre les decía que hicieran con él lo que quisieran, que le utilizaran como premio".

Además, ha relatado que tenía en su poder el cuchillo para quitarse él mismo la vida, según "la idea que le había dado una interna en Úbeda". Al hilo, ha comentado que escuchó "cómo su madre le decía a su padre que si se quería quitar la vida, que se la quitara de una vez y les dejara en paz", toda vez que considera que "estaban hartos de él". Se trata de algo que al procesado "no le hizo mucha gracia", tal y como ha indicado a la fiscal del caso al preguntarle ésta qué pensó cuando lo escuchó.

"Tuvimos una pequeña discusión, saqué un cuchillo y se lo clavé. La acuchillé, pero yo en esos momentos estaba fuera de sí", ha indicado. En cambio, ha aclarado, "en estos momentos no sería capaz de acuchillar a mi madre ni a otra persona". Al respecto, ha mencionado que tenía la sospecha de que su progenitora "lo automedicaba" echándole pastillas en la comida "para no molestarla y hacer con él lo que quisiera", motivo éste por el que en más de una ocasión se negó a comer.

En cuanto a las lesiones que ocasionó a su hermano, que acudió al lugar tras escuchar "un chillido" de su madre, ha señalado que "se abalanzó a mí y, sin hablar, le miré como diciendo, oye tío, a ver qué vas a hacer" y, teniendo cogido el cuchillo "en forma de defensa", le pinché. Sin embargo, ha concretado que "si no se hubiera abalanzado, no sale ni siquiera pinchado". Tras ello, "envolvió el arma en una camiseta blanca y la dejó sobre la mesa del ordenador de su cuarto".

Así las cosas, J.F.F. ha hecho hincapié en que "ha intentado hasta en tres ocasiones quitarse la vida, no tenía ninguna duda de ello" porque "para él no tiene sentido vivir". "Yo no puedo vivir así", asimilando el hecho de que "tendrá que cumplir condena en la cárcel o en un psiquiátrico". "Me encuentro muy mal", ha concluido.

"PIDO JUSTICIA, PERO ESTABA ENFERMO"

El hermano del acusado y también víctima por las lesiones que le provocó, ha manifestado que escuchó el mencionado "chillido" y fue entonces cuando acudió a la planta baja del domicilio familiar para saber qué ocurría, momento en el que se encontró a su madre tumbada en el suelo ensangrentada y fue en busca de una toalla para socorrerla.

Según ha argumentado, su hermano tenía esa noche "un episodio psicótico", si bien "ponía constantemente la alarma del móvil". Por ello, ha asegurado que en su casa estaban "preocupados", toda vez que su enfermedad "hacía que estuviera en contra de ellos". De hecho, ha contado que "a veces lo veían peligroso" y llamaban a la Policía Local pidiendo auxilio.

Mientras J.F.F. daba muerte a su madre, el marido de ésta, que se ha negado a declarar porque "no tiene nada que decir porque no vio nada", estaba "en el baño de la misma planta baja", según ha concretado la víctima de lesiones. Así, ésta ha pedido "justicia por su madre" al tiempo que ha reconocido que "su hermano estaba enfermo, como ido y perturbado en torno a cuestiones relacionadas todas ellas con el sexo". No obstante, escuchó cómo decía a su madre, ya fallecida, "ahí tienes lo que te mereces".

De su lado, la vecina a la que supuestamente la víctima pidió socorro llamándola, ha testificado en la vista oral que "escuchó mucho jaleo" la noche de los hechos y que conocía que "discutía con su hijo, que pensaba que era mala", si bien "a quien más culpaba" era a ella. Tras lo sucedido, la avisó el hermano del procesado, pero "ya no se podía hacer nada" por salvar la vida de la víctima.

Por su parte, un agente de la Policía Local que se personó en la casa, ha relatado que J.F.F. admitió que "él había matado a su madre con un cuchillo" y le indicó dónde se encontraba el arma blanca. Igualmente que su hermano, ha indicado que manifestó ante el cuerpo "ya tiene lo que te merecías". Según ha detallado, estaba "aparentemente tranquilo, pues no mostró ningún síntoma de arrepentimiento" tras lo ocurrido.