El acusado de efectuar tocamientos a una joven acepta cuatro años de cárcel

Juzgados de Colón. El Ministerio Público rebajó en dos años la pena por un delito de agresión sexual consumado y otros dos en grado de tentativa
E.G.

El acusado de realizar tocamientos a una joven e intertarlo con otras dos, amenazándolas con una navaja, aceptó ayer antes de la celebración de la vista oral una pena de cuatro años de cárcel, según informaron fuentes cercanas al caso.

El imputado, de unos 50 años de edad y cuya identidad responde a las iniciales C. V. S., se encuentra en prisión desde el momento de los hechos, el día 29 de noviembre del pasado año. Además de hacer frente a la pena de cárcel por un periodo de cuatro años, el imputado también tendrá que indemnizar a la víctimas con una cantidad que no ha sido precisada.

Los hechos ocurrieron de madrugada, en la calle Toro, cuando el imputado, de manera imprevista, al cruzarse con una joven presuntamente le levantó la falda y llegó a efectuarle diversos tocamientos por las nalgas y el pubis.

La joven reaccionó a los tocamientos golpeando al agresor con un paraguas que llevaba. Ante la presencia de otras dos jóvenes que se encontraban en el mismo lugar, el acusado presuntamente las insultó y acorraló, amenazándolas con una navaja que esgrimía.

Tras los gritos de las víctimas, otros jóvenes que pasaban por el lugar acudieron en su auxilio, consiguiendo que el agresor desistiera de su empeño y saliera huyendo con dirección hacia la Plaza Mayor, donde finalmente fue arrestado por agentes de la Policía Local que recibieron el aviso de lo que había ocurrido. Durante el cacheo al que le sometieron, los agentes le incautaron la navaja con la que presuntamente el agresor amenazó a las víctimas, pese a los intentos del imputado de arrojarla debajo del vehículo policial. Tras prestar declaración en el Juzgado de Guardia, el arrestado C. V. S., ingresó en el centro penitenciario de Topas, donde permanece desde aquel día y donde tendrá que hacer frente a la condena impuesta, una vez que ésta sea firme. El acusado era un “conocido” de la Policía, ya que merodeaba por la zona y tenía comportamientos extraños. De hecho, cuenta con diversos antecedentes por diversos delitos contra la salud y otros por amenazas y atentado. El Fiscal solicitó en principio una pena de seis años de prisión por un delito de agresión sexual consumado y otros dos en grado de tentativa, condena que ha quedado reducida a cuatro años.