El acuerdo de investidura PP-Ciudadanos, papel mojado en sólo un año

Día de la firma del acuerdo entre PP y Ciudadanos por la alcaldía de Salamanca.

Ciudadanos pasa por alto numerosos incumplimientos del acuerdo con el que le dio la alcaldía a Fernández Mañueco: muchas medidas no se han ejecutado o lo están bajo un prisma de mínima exigencia.

El apretón de manos con el que Alfonso Fernández Mañueco y Alejandro González sellaron el acuerdo entre PP y Ciudadanos que permitía al alcalde seguir siéndolo a pesar de estar en minoría se ha quedado casi en papel mojado un año después. Muchas de las medidas que se contienen en el acuerdo están sin ejecutar o se han hecho de tal manera que están muy lejos de lo que daban a entender. Y lo peor es que no parece que Ciudadanos esté dispuesto a hacer una revisión crítica del acuerdo a pesar de que se fijaron un año como tope para su cumplimiento.

 

En el tintero, cuestiones muy importantes que eran prioritarias. Ciudadanos daba sólo tres meses para revisar las contrataciones por libre designación, sin que se hayan tocado. Tampoco hay una ventanilla única empresarial como tal, muy al contrario, no se ha ayudado a la que funciona y que apoyaban Cámara, Junta y Estado y, en su lugar, se ha dado paso a un sistema privatizado. Tampoco hay plan estratégico de subvenciones, que el alcalde se niega a agilizar y que le ha permitido otorgar miles de euros de manera discrecional un año más. Y uno de los grandes logros, que todos los grupos estuvieran en sociedades municipales y órganos de gobierno, no es más que el cumplimiento de lo legal ahora que el PP está en minoría.

 

El programa pedía, por ejemplo, que antes de tres meses se garantizara la igualdad en la exigencia del cumplimiento de la normativa a todos los establecimientos en horarios de terrazas, control del 'dos por uno', calidad de los productos... para evitar la cultural de botellón. Meses después, estallaba el escándalo de las fiestas sexuales en la noche salmantina y las sospechas de trato de favor a hosteleros que siguen vigentes.

 

 

LAS MEDIDAS

 

El listado es largo y abarca todos los capítulos. Al pie de esta información se puede consultar el documento de las medidas previstas. No existen los planes de conciliación (que tenían que haberse revisado a los 3 meses); el plan de empleo local está parado por el equipo de Gobierno desde hace meses sin que C's haga nada; tampoco la oferta de formación municipal se ha actualizado; no hay plan de sucesiones empresariales; nada se sabe del plan de accesibilidad integral, que también duerme en un cajón; de la nueva oferta de respiro familiar o del nuevo servicio potenciado; no hay bolsa de becas con las dos universidades; no hay coordinación de medidas de inserción laboral; no se ha incrementado el parque de viviendas protegidas; no se ha hecho un análisis de las medidas para potenciar las tradiciones; tampoco hay un plan para solicitar eventos culturales y deportivas, aunque algunos se han celebrado; las obras del Hospital siguen sin marchar a buen ritmo; la cooperación con la Usal en el Octavo Centenario es dudosa; no hay una ventanilla única empresarial, sino un nuevo modelo privatizado; no se ha impulsado la plataforma logística ni se ha desarrollado suelo industrial a precios asequibles; sigue faltando un plan de excelencia turística, por no hablar del sello de turismo de calidad y la lucha contra el turismo de borrachera; no se ha ampliado el carril bici ni los puestos de alquiler de bicicletas todo lo que estaba previsto; nada se sabe de la idea de impulsar las energías renovables o de la progresividad en impuestos municipales (lo conseguido, el IBI social, es cosa del PSOE)...

 

Por supuesto, también hay cumplimientos aunque algunos son muy relativos. La moción que se aprobó para endurecer la postura sobre el Hospital es un ejemplo, igual que la retirada de la medalla de oro a Franco, aunque ninguno de los dos temas ha evolucionado más. Sí parece que hay un impulso a la estación de buses, aunque no para el primer año: sólo se ha firmado un acuerdo, pero su renovación esperará muchos años. Se ha cumplido parte del acuerdo para cambiar la zona azul, con la rebaja de la tarjeta de residentes, pero no la de las tarifas. Y todo lo relativo al Tormes está a expensas de que haya financiación europea: el Ayuntamiento no ha consignado ni un euro para este primer año. Y también se ha reactivado el diálogo social, pero sin la oposición... y para que vuelva a estar parada.

 

El balance no puede ser, aparentemente, positivo, pero el portavoz de Ciudadanos ya manifestó a este diario su moderada satisfacción. El grupo da por bueno que cerca de la mitad de las medidas estén por ejecutar o se hayan llevado a cabo en términos de mínimos, desvirtuando muchas de las propuestas.

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