El 46% de los conductores no se revisa su visión

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) insiste en la necesidad de revisar la visión al igual que se comprueba el estado del vehículo, en especial si se utiliza alguna corrección visual o se superan los 45 años de edad. 

La salud visual en la conducción es clave para garantizar la seguridad. De hecho, el 90% de la información que se percibe al conducir llega a través de la vista. Sin embargo, hasta un 46% de los conductores no se revisa la visión de forma anual.

 

Se calcula que un 24% de los conductores tiene alguna deficiencia visual y es necesario su control. Por otra parte, hay que tener en cuenta la exposición excesiva a la radiación solar ultravioleta en los desplazamientos en vehículo, que puede producir daños oculares. En este sentido, desde COOCYL advierten que el 33% de los conductores no se protege habitualmente del sol. Con ello se incrementan los riesgos en la carretera, especialmente al conducir al atardecer, con los reflejos en el asfalto mojado o con los destellos de la luz al mediodía, que pueden provocar pérdida temporal de visión.

 

El delegado de COOCYL en Salamanca, Carlos Luengo, asegura que tener una buena agudeza visual es fundamental para conducir con seguridad, “por lo tanto es muy importante realizar revisiones optométricas frecuentes, ya que la cantidad de graduación de una persona puede variar en poco tiempo”. Y en caso de que el conductor necesite gafas, “siempre hay que utilizar unas con la graduación actualizada y en buen estado, además de recomendar el uso de gafas de sol polarizadas, que aumentan el contraste y disminuyen el exceso de luz y los deslumbramientos".

 

Otros cuidados en cuanto a la salud visual al volante que aporta Carlos Luengo se centran en el uso moderado de la calefacción y el aire acondicionado para evitar sequedad ocular, así como conducir mejor de día, “puesto que por la noche se pierde nitidez, se calculan peor las distancias y aumentan los deslumbramientos”.

 

En este sentido, la secretaria general de COOCYL, Ana Belén Cisneros, menciona la conocida como ‘miopía nocturna’, “ya que de noche y con muy baja iluminación funciona más la retina periférica que la central debido a la dilatación de las pupilas, por lo que todos los conductores sufrimos puntualmente unos pequeños cambios refractivos de -0,75 dioptrías en adelante”.

 

Cinco recomendaciones de COOCYL para los conductores

 

1. Si tiene gafas graduadas, acuda a revisión cada año para comprobar que tenga la graduación correcta actualizada. Y aunque tenga pocas dioptrías, hay que usarlas para conducir.

 

2. Hay que utilizar gafas de sol homologadas de calidad para protegerse de los rayos solares y de los deslumbramientos.

 

3. Si padece alguna alteración o enfermedad visual hay que aumentar la distancia de seguridad, disminuir la velocidad y procurar no conducir con escasa luminosidad.

 

4. Si le han operado de miopía, hipermetropía, cataratas o glaucoma, no conduzca hasta que su facultativo se lo indique.

 

5. Conduzca a la velocidad adecuada porque la velocidad disminuye mucho el campo visual y agrava el riesgo de accidentes.