Educación confirma seis casos de acoso y cinco de ciberacoso en los colegios de Salamanca

Foto: Europa Press

El número de conflictos aumenta hasta los 46, aunque los casos confirmados bajan. El mayor problema, que más de la mitad de los colegios sufren incidencias.

Los colegios de Salamanca registraron el pasado curso 2016/2017 un total de 6 casos de acoso escolar  y otros cinco específicamente de ciberacoso según los datos que maneja la consejería de Educación. La cifra es menor que la del curso anterior, ya que entonces hubo diez casos confirmados, pero ha aumentado el número de las denuncias de 28 a 46 en las aulas salmantinas. Además, en cuatro casos se solicitó asistencia jurídica tras una agresión; en los cuatro casos los afectados que acudieron a la vía judicial fueron profesores. En total, 92 centros comunicaron incidencias durante el curso pasado en la provincia, un 55% de los colegios.

 

Según el informe de Educación, en Salamanca en general, como en cursos anteriores, en los centros de Educación Primaria la conflictividad sigue siendo menor aunque, en ocasiones, según manifiestan, tienen dificultades en adaptar las medidas sancionadoras a este tipo de alumnado y, con el ánimo de mantener este clima positivo, se insiste en potenciar la prevención y la mediación.

 

El Observatorio de la Comunidad de Castilla y León, en lo referido a la sección de convivencia escolar, registró en el curso 2016-2017 un total de 47 casos confirmados de acoso, frente a los 56 del precedente, lo que equivale a un 16,07 por ciento menos, aunque el número de posibles sucesos de este tipo se elevó a 412, frente a 261, lo que supone un incremento del 57,85 por ciento.

 

Las cifras globales sobre convivencia el pasado curso reflejan que en dicho periodo lectivo se contabilizaron 23.095 incidencias (+16,51%), la mayoría, 3.278, relacionadas con conflictos entre los propios alumnos--no están incluidos los casos de acoso--, junto con las 2.278 que tuvieron al personal docente como víctima propiciatoria, capítulo este último que se dispara con respecto a las 700 registradas el curso anterior debido a que en este último informe ya no sólo se incluyen las agresiones físicas sufridas por los profesores sino también acciones negativas hacia ellos en forma de falta de respeto o de otra índole.