Eduardo Íscar, decano de los abogados, sobre 'La Manada': "No es una sentencia machista ni retrógrada"

El decano del Colegio de Abogados en Salamanca, Fernando Íscar Álvarez, explica que en la sentencia -el voto mayoritario- cree por completo la versión de la denunciante, la agresión y su relato está presente en todos los argumentos de la sala.

Eduardo Íscar Álvarez, decano del Colegio de Abogados de Salamanca (Foto: T. Navarro)

¿Abuso sexual o agresión sexual? víctima y acusados... son la clave de una sentencia que trae de cabeza a todo el país y sobre todo al Sistema Judicial. La Fiscalía pedía más de 22 años para loc cinco implicados en uno de los casos más relevantes que se ha conocido, el de 'La Manada', al considerar que se había cometido un delito de violación durante la celebración de San Fermín 2016.

 

Pero el tribunal no lo ha estimado así y la ola de indignación en la calle corrió como la pólvora tras conocer que la sentencia sólo dictaba nueve años de cárcel para los acusados. ¿Es suficiente? para la sociedad, al parecer, no... ya que los gritos se escuchaban a las puertas de la Audiencia Nacional de Navarra nada más pronunciarse el veredicto.

 

Las concentraciones multitudinarias de protesta no se hicieron esperar y se dejaron ver lemas como 'no es abuso, es violación', 'hoy se nos juzga a todas, o 'si no digo sí, es violación'... que denunciaban que se les debe condenar por delito de agresión y no por abusos sexuales.

 

Hoy, el decano del Colegio de Abogados de Salamanca, Fernando Íscar Álvarez, trata de arrojar un poco de luz a todo este tema y tras las críticas sobre una sentencia calificada por la mayoría de la sociedad y los políticos como machista, cree que es "absolutamente respetuosa con la mujer", aunque "se pueda discrepar" de la valoración jurídica del tribunal, que determinó abuso sexual y no agresión.

 

En cuanto a los hechos, el decano del Colegio de Abogados "explica que es una sentencia que cree totalmente el testimonio de la víctima, y creo hay que ponerlo de relieve, aunque luego discrepemos en la valoración jurídica que hicieron y en el tipo penal"

 

-¿Creen todos los magistrados de la sala el testimonio de la víctima?

-"La Sentencia –el voto mayoritario- cree por completo la versión de la denunciante, la agresión y su relato está presente en todos los argumentos de la Sala. La interpretación de los hechos, siempre según su denuncia y declaraciones, sirve a la sala para estimarlos probados y condenar a los autores a las penas que prevé el Código, nadie pues se va de rositas. Nueve años de cárcel no es ninguna broma. Un homicidio está penado con poco más. Por ese motivo no la veo con falta de sensibilidad de género". 

 

-¿Cree que la pena que se les adjudica a los agresores es suficiente?

-"Es una pena importante, son nueve años... una pena al nivel de las penas de homicidio, por lo tanto, no llego a entender las reflexiones que se hacen de que es una sentencia retrógrada ni machista... realmente la sala acoge la tésis de la víctima, y ese es el voto mayoritario que es lo que al fin y al cabo cuenta. Nadie se ha ido de rositas". 

 

-¿Qué diferencia hay entre abuso sexual y agresión sexual a la hora de interpretar la Ley?

-"La distinción de calificación de los hechos entre abuso y agresión sexual, es una cuestión jurídica muy técnica, muy compleja pues en el Código Penal no existe el delito de violación, sino delitos contra la libertad sexual con distintos matices, entendidos por el legislador como necesarios para atender distintas categorías de agresiones y, en función de ello, distintas penas".

 

-Hay unos mensajes que se filtraron estos días donde 'La Manada' ya hablaba de lo que querían hacer, etcétera... ¿se considera prueba pertinente?

-"Yo creo que ahí nos metemos en un terreno muy delicado. No sé si esas grabaciones han estado presentes en el Tribunal. Se les juzga por el acto de la agresión, no por ser unos descerebrados ni ser mala gente... es posible que lo sean y que tengan otras actuaciones que les generen condenas pero este Tribunal tenía que juzgar estos hechos con lo que tenía delante, además, contaban con los vídeos que normalmente no se dan. En estos casos está la agredida y el agresor, nada más. Ello provoca que los jueces entren a examinar las actitudes, los gestos, si hay colaboración, si hay rechazo... estas imágenes valen para los acusados y para la víctima". 

 

-¿Le parece justo que la sociedad quiera cambiarlo?

-"Las distinciones y matices del Código Penal no son caprichosas y están redactadas cumpliendo con el Convenio de Estambul sobre violencia de género, del que España es firmante desde 2011. Querer cambiar eso es cuestión de legislar, no de juzgar y para eso no era necesario esperar a esta sentencia, el código está así desde hace mucho tiempo y sus interpretaciones tampoco son nuevas. Y legislar exige calma, sosiego, sobre todo cuando abordamos tipos con tantos matices y tan delicados como éstos. El no legislar en caliente sobre la prisión permanente revisable es igualmente aplicable a este tipo de delitos. Además están los recursos para mostrar el desacuerdo que alguien puede tener, otros ocho jueces volverán a analizar los hechos y podrán variar el criterio, acoger los recursos de la Fiscalía o mantener lo que hasta ahora conocemos. Tampoco debemos olvidar los recursos que puede hacer la defensa, más aun con ese voto particular que conocemos".

 

-¿Tiene entonces el Tribunal un punto de vista que la gente a pie de calle no tiene?

-"El tribunal a la vista de las pruebas que nadie más ha conocido -luego tiene un punto de vista privilegiado- ha entendido y razonado que no hay intimidación sino abuso con prevalencia de superioridad (figura agravante), tal y como es interpretada por el Tribunal Supremo, lo cual puede ser discutible pues es un criterio interpretable, pero no puede ser atacado como criterio irracional hasta el punto de pedirse incluso la sanción para estos jueces. Hablamos de una línea muy fina que separa una interpretación de otra, la de la Sala de la del Ministerio Fiscal y acusaciones. Solo hay argumentos jurídicos, pues una cosa es prevalerse y otra distinta intimidar y aparece muy razonado en la Sentencia si bien otra sentencia igual o más razonada podrá revocarlo. Ya se verá".

 

Eduardo Íscar Álvarez, decano del Colegio de Abogados de Salamanca (Foto: T. Navarro)

 

-¿Prosperará la tesis de intimidación en el recurso que presentará la víctima?

-"Hay que dejar que el sistema de recursos arroje una sentencia firme, funcionamiento puro del estado de derecho. Y en ese juego de recursos tendrán su posibilidad de prosperar o no las tesis de la existencia de intimidación, como habrá que admitir –guste más o menos- que tenga su recorrido la tesis de la relación consentida que la defensa y el voto particular propugnan. Otra cosa es no aceptar el principio de presunción de inocencia ni el trámite de apelación para todas las partes".

 

-¿Es una sentencia retrógada y machista?

-"No lo creo así. Desde el momento en que la creen, que ha sido sin su consentimiento y que ha sido un abuso entiendo que no es una sentencia machista. Podremos entrar a calificar otras cosas pero que no la creen no. La justicia emana del pueblo, de la sociedad y se imparte a través de los jueces, por eso la crítica que la sociedad haga de las sentencias no solo debe ser por ellos aceptada sino que es deseable y recomendable, pero no debería hacerse desde la oportunidad, la conveniencia o la emotividad, sino desde el conocimiento y el razonamiento. Todo lo contrario a lo que ha sucedido desde los primeros momentos en los que, sin haber tiempo material para la lectura de los trescientos setenta folios de la sentencia y su voto particular, ya había manifestaciones y acusaciones de justicia patriarcal, a la puerta de la Audiencia de Navarra y en los despachos de los partidos políticos".

 

-¿Debemos confiar en el Sistema Judicial?

-"La confianza en la justicia no es la confianza en un juez, ni en una sentencia, pues son muchos los casos de errores judiciales o simplemente de sentencias con aplicación de criterios equivocados, sino que es la confianza en un sistema, en el funcionamiento de los órganos colegiados (mayoría de dos votos sobre uno) y el sistema de revisión de sentencias vía recursos por lo que sería deseable que se rebajara la intensidad de la crítica, al menos hasta que haya sentencia firme".    

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