Ediciones USAL aborda en un libro qué son las vacunas, algunas curiosidades sobre ellas y cómo funcionan

Libro Vacunando de Ediciones Universidad de Salamanca

La obra  'Vacunando. ¡Dos siglos y sumando!' ha sido escrita por los farmacéuticos Raquel Carnero y Luis Marcos con ilustraciones de  Íñigo Ansola.

Ediciones Universidad de Salamanca ha publicado el libro 'Vacunando. ¡Dos siglos y sumando!' con el objetivo de difundir, de manera amena pero con rigor, aspectos relacionados con las vacunas y que servirán para dar respuesta a preguntas como ¿Qué es una vacuna?, ¿Cuál es su historia?, ¿Quiénes son los científicos implicados en el descubrimiento de cada vacuna?, ¿Quiénes las mujeres y científicas ligadas a las vacunas?, ¿Cómo funcionan las vacunas?, ¿Por qué son tan complicadas de fabricar? o ¿Qué políticas de vacunación existen en el entorno europeo?. 

 

Así lo ha explicado la Universidad de Salamanca, que ha presentado este lunes una publicación escrita por los farmacéuticos Raquel Carnero y Luis Marcos y que cuenta con ilustraciones de Íñigo Ansola. La presentación corre a cargo del consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado; y la introducción del profesor de la asignatura de vacunas en el grado de Biotecnología y decano de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Salamanca, Antonio Muro Álvarez.

 

Según han informado desde la USAL, 'Vacunando' aborda "de forma clara y cercana el universo de las vacunas, desde su historia y cómo actúan, hasta las dudas más frecuentes, pasando por su desarrollo, fabricación, calendarios y políticas de vacunación". Trata, asimismo, las enfermedades vacunables más importantes. Para ello se proporciona una ficha técnica que estructura la información en tres secciones, de manera comprensible y ágil: denominación de la enfermedad; síntomas y tratamiento; y vacunación. 

 

Igualmente, en el libro destaca la parte dedicada a la historia, un tema que "de la mano de varias anécdotas y con las geniales viñetas de Ansola, se convierte en una lectura dinámica y entretenida". Además, los responsables de la institución académica han destacado el capítulo 'Mujeres en las vacunas', "tan injustamente silenciadas en el pasado".

 

Al final de la obra, los autores resuelven numerosas dudas y plantean argumentos frente al movimiento antivacunas en el apartado '¿Tienes alguna pregunta? Tenemos respuestas', que utiliza un lenguaje directo y claro para resolver las cuestiones presentes en el debate actual, la principal misión de 'Vacunando. ¡Dos siglos y sumando!'.

 

Esta nueva publicación de divulgación científica aborda, además, datos de interés y ofrece curiosidades para acercar las vacunas a los lectores. En este sentido, los autores destacan curiosidades como que por cada euro invertido en vacunas, se ahorran entre 4 y 5 euros de costes directos, o que se requieren de 6 a 22 meses para producir una vacuna, ya que son productos biológicos que se fabrican a partir de organismos vivos. Otra de los detalles aportados en la publicación hace referencia a enfermedades como el sarampión. En este sentido, recuerdan que en los años 70 del siglo XX, las vacunas del sarampión, paperas y rubeola, conocida como triple vírica, comenzaron a administrarse conjuntamente, uniéndolas en una sola.

 

Sobre el papel de la mujer en la sanidad y en el ámbito de las vacunas, han recordado la figura de Isabel Zendal Gómez (1771-¿?), enfermera y rectora del Hospital de la Caridad de La Coruña, que ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la primera enfermera de la historia en misión internacional. Participó en la Real expedición filantrópica de la vacuna de Francisco Xavier Balmis.

 

Una vacunación que comenzó en la India, aunque en la Edad Media, en China, era habitual la inoculación; también existió esta práctica en Turquía. Sin embargo, la historia occidental sólo menciona a Edward Jenner como el inventor de las vacunas. Jenner observó que las personas que ordeñaban las vacas con viruela bovina y se contagiaban de ella, eran inmunes al virus de la viruela humana. Inoculó entonces al hijo de un jardinero pus de una pústula de una lechera infectada de viruela por una vaca llamada Blossom. Tras unos días indispuesto, quedó inmunizado contra la viruela humana. Era el año 1796.

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