Drástica reducción de velocidad en Salamanca: Canalejas a 30 y ni una calle a 50 en el centro
Cyl dots mini

Drástica reducción de velocidad en Salamanca: Canalejas a 30 y ni una calle a 50 en el centro

El paseo de Canalejas en Salamanca, limitado totalmente a 30.

Salamanca establece los nuevos límites de velocidad en la ciudad, donde se generaliza el límite 30 con algunas excepciones y multitud de calles a límite.

El cambio de los límites de velocidad va a revolucionar la circulación en Salamanca. El próximo día 11 de febrero entran en vigor la nueva norma de velocidades máximas en ciudad, para los que la capital se ha preparado desde hace tiempo, y supondrá un importante cambio. En resumen, todo el centro estará limitado a 20 en calles peatonales y muchos barrios tendrán zonas residenciales también a 20; se generaliza el límite 30 en prácticamente toda la ciudad, lo que incluye avenidas como Canalejas; y el antiguo limite a 50 queda para unas pocas avenidas fuera de la primera y segunda ronda.

 

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha dado a conocer los nuevos límites de velocidad en la ciudad. Se aplicarán a partir del próximo martes día 11 de mayo, aunque en algunos puntos ya los había desde hace meses. Según ha explicado el alcalde, el histórico límite genérico de velocidad a 50 en ciudad queda desterrado el centro, queda limitado a tramos de la segunda ronda y convivirá con radares. De las 1.576 calles de la ciudad más de 1.300 quedarán limitadas a 30: toda la primera ronda y la práctica totalidad de la segunda ronda, salvo el vial del hospital y el puente Felipe VI, quedan reducidos a eso.

 

A 50 por hora quedarán sólo 85 calles, todas exteriores. Y a 20 quedan las calles convertidas en tipo residencia, 214, transformadas recientemente y que ya funcionan con los nuevos límites. Y en el futuro habrá más calles a 20: el alcalde ha asegurado que depende de la evaluación de los cambios, pero que está "seguro" de que los vecinos pedirán más y se ampliará.

 

Carbayo ha asegurado que la reducción de velocidades máximas "no tiene incidencia en los tiempos de desplazamiento" y que la diferencia entre moverse a 30 y 50 ronda el minuto y medio o dos mintuos en tramos de longitud considerable: "No se pierde tiempo".

 

La reducción de la velocidad máxima repercute positivamente en la reducción de la siniestralidad. La progresiva reducción de las máximas en calles de Salamanca ha repercutido en menos accidentes y también afecta a la gravedad de los atropellos: Carbayo ha citado el dato de la DGT, que dice que el riesgo de morir en un atropello se reduce un 80%.

 

Un mes de prueba

Además, la reducción de la velocidad disminuye la contaminación acústica y también reduce las emisiones de dióxido de nitrógeno, contaminante directamente vinculado a la circulación con vehículos a motor. "Estamos hablando de una ciudad más amable, más agradable, más ecológica", ha dicho Carbayo.

 

El alcalde ha desvelado que ya se está trabajando en los cambios de señalización y en la regulación tanto de los semáforos como de los radares, que tendrán que cambiar su métrica a los nuevos límites; las medidas no serán excesivamente caras porque la mayoría de la ciudad estará a 30 y no habrá que poner muchas señales. Se hará señalización en vías donde hay zonas a 30 y 50, como en el trayecto de Buenos Aires a Tejares o la avenida de San Agustín. Y se evaluará el efecto de los cambios en las primeras semanas para tener datos sobre su efecto y funcionamiento.

 

Carbayo ha recordado que se aplicará un período 'de gracia' de un mes para aplicar los cambios allí donde se produzcan para que se pueda hacer una adaptación.