...y parece que fue ayer

Exposición en el Museo de Historia de la Automoción (Foto: F. Rivas)

100 años han pasado desde que se inaugurase el puente Enrique Estevan, una infraestructura que salvó al Puente Romano, que vio cómo cambiaba de nombre por un error y que ha pasado a formar parte de una de las estampas más bonitas de la ciudad

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca alberga hasta el 16 de marzo una exposición que recorre los orígenes y la historia del puente Enrique Estevan de la ciudad.

 

Esta infraestructura de hierro se inauguró hace un siglo para permitir el paso de automóviles sobre el río Tormes, que hasta el momento habían accedido a la ciudad a través del Puente Romano.

 

Entonces, antes de que las autoridades del momento apostasen por un nuevo puente, pensaron en modificar la construcción romana y ampliar el ancho de la calzada para mejorar el paso de vehículos.

 

Por suerte, finalmente optaron por la propuesta del concejal Enrique Esteban de hacer un nuevo puente, un nuevo puente al que se le puso su nombre pero que ha pasado a la historia con la anécdota de cambiar la “b” por “v” debido a un error en una publicación periodística del momento.

 

El alcalde de Salamanca, Fernández Mañueco, acompañado de los comisarios de la exposición, los profesores José Ignacio Díez Elcuaz y Sara Núñez Izquierdo, ha presentado esta muestra, titulada  ‘I Centenario del puente Enrique Estevan’, que repasa su historia y valores patrimoniales a través de una selección de planos, fotografías y documentos desde la última década del siglo XIX hasta la actualidad.

 

Esta muestra, que permanecerá abierta desde mañana hasta el 16 de marzo en el Museo de Historia de la Automoción, tiene como objetivo celebrar el primer centenario de esta infraestructura y dar a conocer su importancia y trascendencia en la ciudad de Salamanca, ya que el trazado impulsó, entre otras cosas, el desarrollo de la ahora céntrica Gran Vía.

 

EXPOSICIÓN

 

Entre el material expuesto destacan 16 planos custodiados por el Archivo Histórico Provincial y el Ayuntamiento, de los que cuatro se han restaurado para la muestra.

 

De estos planos, 11 son del puente Enrique Estevan, uno del desaparecido puente de Salvatierra de Tormes, proyectado por el mismo ingeniero Saturnino Zufiaurre, y cuatro de edificios contemporáneos a él realizados con el mismo material, el hierro: Plaza de Toros, Mercado de Abastos y Casa Lis (dos).

 

Se exponen, además, 14 fotografías antiguas de Venancio y Guzmán Gombau y Cándido Ansede, así como cinco actuales de Luis Carlos de Santiago Martín, con vistas “insólitas y emblemáticas del puente”.

 

La exposición se completa con documentos, como tres reproducciones de prensa o del libro de actas municipales relacionado con el momento de su inauguración, que fue el 23 de octubre de 1913, y tres paneles explicativos alusivos a la historia del puente y a su contexto técnico-histórico.

 

PUENTE

 

El Puente Enrique Estevan, de más de 200 metros de longitud, está considerado como el bien más destacado de la arquitectura del hierro en Salamanca, tanto desde el punto de vista económico como estético, han recordado los presentes en la exposición.

 

Además tiene “un gran valor histórico-tecnológico” por su carácter pionero en el empleo de un nuevo material, ya que esta construcción renovó la imagen de la ciudad y propició otras transformaciones.

 

El nuevo puente, cuyas obras comenzaron en 1902 y finalizaron once años después, requirió habilitar los enlaces con las carreteras que comunicaban la ciudad.

 

La ribera izquierda era de un fácil engarce; en cambio, la derecha exigió una nueva vía urbana, la avenida del Puente Nuevo, que es la actual Reyes de España.

 

Al mismo tiempo que surgió la idea del puente Enrique Estevan, se planteó la posibilidad de mejorar la conexión con las carreteras que partían del norte de la ciudad y se propuso, ya en 1895, abrir una nueva conexión que atravesase la ciudad y crease un eje visual.

 

La nueva avenida, que es la actual Gran Vía, se prolongaría hasta alcanzar la ronda de circunvalación a la altura de La Alamedilla, con un trazado muy similar a la actual y con una anchura de 25 metros.

 

Otros de los valores que atesora la obra civil es su pertenencia al patrimonio inmaterial de los ciudadanos, “su gran arraigo y valor social para los salmantinos” al haber constituido hasta una época muy reciente la única alternativa al Puente Romano, y su integridad, tanto en su concepción como en su funcionamiento.

 

Dados sus valores patrimoniales, el Ayuntamiento de Salamanca ha solicitado su declaración como Bien de Interés Cultural, tal y como ha recordado el alcalde de la ciudad.

 

La muestra podrá verse, de forma gratuita, hasta el 16 de marzo en el Museo de Historia de la Automoción, de martes a domingo, de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas. 

 

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