Doble fila y aparcamiento y horarios y aforos de los bares, objetivo de la 'huelga de celo' de la Policía Local

Los sindicatos de los agentes locales retoman las medidas de presión por sus salarios y condiciones laborales y declaran una guerra legal a las infracciones de tráfico y hostelería.

Los agentes de la Policía Local de Salamanca van a retomar las movilizaciones para reclamar mejoras en sus condiciones y salarios, y lo van a hacer, ahora sí, de manera notoria. Así lo han decidido en la primera asamblea de este 2019 que se ha saldado con la decisión unánime de subir el nivel de sus movilizaciones y empezar a trasladarlas a su tarea diaria. Para ello, anuncian una campaña de observancia estricta de las ordenanzas y reglamentos de tráfico o establecimientos. A efectos prácticos, los agentes aplicarán la normativa en cuanto a aparcamiento, doble fila frente a colegios, infracciones de tráfico o respeto a los horarios y aforos de hostelería.

 

Los sindicatos mayoritarios entre los agentes llevan semanas esperando una respuesta del equipo de Gobierno sobre sus reivindicaciones. Y es que desde que en una asamblea a finales de noviembre los agentes rechazaron la última oferta del equipo de Gobierno, el concejal responsable entonces (Fernando Rodríguez) no ha vuelto a dirigirse a los sindicatos representantes, y tampoco lo han hecho el nuevo edil de policía (Emilio Arroita) ni el nuevo alcalde.

 

Ante la falta de respuesta, han decidido retomar las acciones de presión que se traducirán en lo que se denomina 'huelga de celo', aunque los sindicatos rechazan pronunciarse en esos términos. Ya anunciaron en su día un "control estricto" para la Nochevieja Universitaria y han celebrado varias protestas ante el pleno del Ayuntamiento de Salamanca.

 

Según fuentes consultadas, los agentes vigilarán de manera estricta el cumplimiento de ordenanzas y normativas como la de tráfico y de establecimientos. Apuntan especialmente al aparcamiento irregular y a la doble fila escolar; al control de aforos y horarios en bares y restaurantes; y se limitarán estrictamente a sus funciones en cuestiones como las notificaciones o vigilancia de entrada en sedes municipales. El objetivo es que se note un mayor celo en el control de lo que son infracciones con las que el equipo de Gobierno ha decidido consentir. Además, anuncian que se asegurarán de que el Ayuntamiento tramita las denuncias y no retira multas.

 

El día 26 de noviembre por la tarde, en una asamblea con casi todos los agentes 'rasos' que encabezan la reivindicación, los sindicatos plantearon la última oferta del equipo de Gobierno: una mejora cercana a los 1.500 euros/año a cambio de más horas. Según los portavoces de las centrales convocantes de la asamblea, una inmensa mayoría rechazaba de plano la proposición del concejal y anunciaban movilizaciones como publicó TRIBUNA. Primero anunciaron una 

 

 

Lo que piden: no sólo sueldo

 

La mejora de 1.500 euros brutos (no llegan a 90 euros netos en la nómina) propuesta como punto de partida sería sólo parte de la equiparación salarial que piden los agentes desde hace casi un año, el que lleva dándoles largas el equipo de Gobierno. Sin embargo, y al margen de cuestiones salariales, los agentes exigen mejores condiciones laborales en cuanto a equipo y cargan directamente contra la jefatura del cuerpo.

 

Según los datos que ofreció en su día TRIBUNA, cobran hasta 7.000 euros menos que sus compañeros de otras policías locales de Castilla y León, aunque cada cuerpo tiene sus particularidades de servicio en cada ciudad. Incluso han quedado por debajo de las condiciones establecidas este mismo verano para los agentes de la Policía Local de Santa Marta. Y en los complementos cobran la mitad que los agentes de la localidad tormesina: hay cantidades como la de los sábados, 9,50 euros, que están totalmente desfasadas.

 

Según fuentes sindicales, el sueldo neto mensual de un agente que trabaje a turnos, el sistema de organización más habitual y el que se usa en Salamanca, ronda los 1.500 euros/mes, que subirían a los 1.650 euros/mes contando los dos fines de semana que suelen trabajar. Esa cifra se alcanza con el pago de los complementos. A día de hoy, los agentes rasos cobran 9,50 euros por un sábado; 10 euros por una noche; 47,50 euros por un festivo; o 68 euros por un festivo especial como una Nochevieja (tienen varios días de plena disponibilidad al cabo del año). Son cantidades que se han quedado claramente obsoletas.

 

El concejal Rodríguez ha puesto en duda en muchas ocasiones que existieran estas diferencias. De hecho, en las últimas semanas el baile de cifras ha provocado una guerra de comunicados a los empleados municipales, con cruce de notas públicas entre los sindicatos disconformes y el sindicato CCOO. Sin embargo, el sindicato mayoritario de los agentes ha certificado que esas diferencias existen.

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