Distintas maneras de ganar

LOS AZULGRANAS QUIEREN MÁS El hambre de éxito del Barcelona no se rebaja con los seis títulos en un año
efe
Asoma un nuevo clásico del fútbol español, el partido que paraliza el mundo y que ahora decide campeonatos, por la diferencia abismal con el resto, en un Camp Nou que acoge el enfrentamiento entre dos estilos distintos con un mismo fin. Dos caminos de alcanzar el triunfo. De saborear la gloria. El virtuosismo azulgrana contra la eficacia blanca. El reflejo en el campo de Guardiola ante Mourinho.

Degusta el aficionado culé en su paladar el fútbol más brillante del planeta. Un equipo que ya es historia, por ganar seis títulos en una temporada inigualable, cuyo hambre de éxito no se rebaja con los años. Guardiola, que se calificaba técnico de proyectos cortos, explota la cara dulce del fútbol. Y eso no tiene fecha de caducidad. Es el barítono de una sinfonía armónica. Lidera un equipo que ondea la bandera del toque y el espectáculo.

Ante el apogeo del Barcelona irrumpe en el escenario una figura que genera nerviosismo en la Ciudad Condal. El único que fue capaz de frenar al conjunto azulgrana e impedir su hegemonía en Europa. Un técnico que llegó a la Casa Blanca como el salvador, que acapara todo el protagonismo e impone su mando. Es José Mourinho, el técnico asociado con el éxito en cada capítulo de su carrera en los banquillos, que saca máximo provecho de plantillas que se entregan a su figura.

Es la gran apuesta de Florentino Pérez. El cambio de rumbo en la dirección de un club que pasó de conceder el protagonismo a sus estrellas sobre el campo a concedérselo al entrenador. Crear un proyecto que gira en torno a Mourinho. Y quedar expuesto todo lo que se habla del Real Madrid a una figura que no deja indiferente a nadie. Es querido u odiado, no hay termino medio.

Mostrará el clásico dos estilos de entender el fútbol. La fantasía del Barcelona ante el juego directo del Real Madrid. Una lucha entre los dos mejores futbolistas del mundo, Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Tan distintos como necesarios. Tan plástico el gambeteo en un palmo, las paredes a velocidad del rayo y la definición de la pulga, como las bicicletas en carrera, la potencia y el cañón en sus disparos con las dos piernas de CR7. Pero hay dos figuras en el campo que hacen menos ruido pero su presencia es imprescindible. Sin Xavi y Xabi Alonso no sería lo mismo. Los cerebros de todo. Las extensiones sobre el campo de sus técnicos. Apasionados del fútbol. Delineantes del juego. De ellos nacen dos estilos tan distintos como efectivos.