Diciembre contradictorio para el empleo en Salamanca: menos parados y menos trabajadores de alta

Calles, restaurantes, terrazas y procesiones, hasta la bandera en la Semana Santa de Salamanca (Foto: Teresa Sánchez)

El número de parados bajó en 333 personas en diciembre, pero no se tradujo en más trabajadores dados de alta: fueron 37 menos. Detrás de esta paradoja, el empleo de Salamanca: temporal, precario y con los jóvenes como víctimas.

El mes de diciembre ha dejado para el empleo en Salamanca una de esas situaciones paradójicas que se suelen dar en las estadísticas laborales. Habitualmente, ocurre que la cifra oficial de parados que el Ministerio de Empleo publica cada mes no corresponde con la de la EPA, la encuesta de empleo que se publica cada trimestre. Pero esta vez la contradicción va más allá.

 

Según los datos del Ministerio de Empleo sobre el mes de diciembre, en Salamanca el paro se redujo en 333 personas, para un total de 25.486 parados inscritos en las oficinas del Ecyl como demandantes de empleo. Es decir, que hay menos gente que se apunta para buscar trabajo y que declara estar en paro. Sin embargo, en este mismo mes el número de los que tienen trabajo y están de alta también se ha reducido: poco, pero según la Seguridad Social son 37 menos. Es decir, baja el paro, pero también el número de los que tienen empleo, ¿cómo es posible?

 

La principal conclusión es que la reducción del paro en este mes de diciembre ha sido un espejismo o que, al menos, no se traduce en empleo de verdad, el que corresponde con las cotizaciones por estar de alta y que abonan los más de 117.000 trabajadores de alta en Salamanca. Detrás de esta realidad están la temporalidad y la precariedad en la duración de los contratos, con altas por semanas o incluso por días con las que los trabajadores salen oficialmente del paro, pero que no se traducen en cifras de afiliación, ya que el dato del paro es del último día de mes y el que se ofrece de afiliación es el de la media mensual (también lo hay de último día). Además, sólo refleja los que están ocupados: no incluye los que cotizan por otros motivos, como perceptores de prestaciones de desempleo, convenios especiales, obtención de prestación sanitaria. 

 

También hay que tener en cuenta que son muchos los que no se inscriben como demandantes de empleo en las oficinas del Ecyl, ya sea porque está estudiando, emigra o no lo necesita porque no ha solicitado ningún tipo de subsidio. El alto desempleo juvenil y el éxodo de jóvenes que sufre Salamanca alimentan esta situación que reduce la población activa y el paro de manera artificial.