Detectada una banda de rumanos que aprobaban el teórico de conducir por 500 euros

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Una persona se inscribía en una autoescuela de Salamanca y contactaba con un compatriota que realizaba el examen utilizando un documento de identidad de Rumania falso.

El Equipo G.I.A.T. de la Guardia Civil de Salamanca, el martes 20 de marzo dentro del control periódico que se realiza en el aula de exámenes de la Jefatura Provincial de Tráfico en Salamanca, detectó como un individuo de nacionalidad rumana, con domicilio en Oviedo, se estaba presentando suplantando la identidad de otro compatriota, con domicilio en Valladolid, utilizando para ello un documento de identidad de Rumania falso. Al revisar la documentación observaron cómo el documento de identificación que aportaba podría no ser verdadero.

 

El individuo de 25 años fue trasladado a las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil, donde se realizó un estudio pormenorizado del documento de identidad que aportaba, comprobándose la falsedad del documento.

 

Con posterioridad por parte del Equipo G.I.A.T. se han realizado gestiones para la localización del individuo suplantado, el cual ha sido localizado en Valladolid.

 

Una vez localizado el individuo de nacionalidad rumana de 39 años de edad ha sido investigado por el equipo G.I.A.T. del Subsector de Tráfico de Salamanca por un presunto delito de falsedad documental como colaborador necesario, diligencias que han sido entregadas en el Juzgado de Guardia de Salamanca.

 

'Modus operandi'

 

El método utilizado era el siguiente, una persona se inscribía en una autoescuela de Salamanca y contactaba con un compatriota el cual por el módico precio de 500 euros realizaba el examen utilizando para ello un documento de identidad de Rumania falso.

  

Obtenían las respuestas a través de dispositivos electrónicos

 

La Guardia Civil ha identificado en el día de ayer, a dos individuos de nacionalidad rumana, de 20 y 23 años de edad, en el aula de exámenes de la Jefatura Provincial de Tráfico en Salamanca, cuando utilizaban sistemas electrónicos para obtener las respuestas en la realización del examen teórico del permiso de conducción de la clase B, que habilita para la conducción de turismos y motocicletas.

 

Para no interferir ni alterar en el proceso de exámenes del resto de los opositores, se esperó a la finalización de los mismos para identificar a estas personas en una sala anexa al aula.

 

Una vez identificadas, se pudo comprobar que ocultaban unos sistemas electrónicos compuestos por un teléfono móvil, que tenían adheridos a las camisetas en el pecho, que actuaba como emisor, controlado por una tarjeta de actuaba de transmisor y un mini audífono introducido en el oído que actuaba como receptor. De tal forma que enviaban las imágenes de los impresos de los exámenes a una persona que se encontraba en el exterior de las instalaciones para que le comunicara la respuesta correcta a las preguntas.

 

El método utilizado era prácticamente indetectable. Los dos individuos (hombre y mujer), residían en una localidad de la provincia de Valladolid, donde habían contactado con una persona de nacionalidad pakistaní, el cual bajo el módico precio de 2.000 euros cada uno, les realizaba las gestiones para matricularlos en una Autoescuela de Salamanca, presentarlos a examen y facilitarlos los dispositivos electrónicos para la realización de la prueba teórica del permiso de conducción.