Desdobles y matrículas reducen el cierre de aulas en Salamanca al mínimo en muchos años
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Desdobles y matrículas reducen el cierre de aulas en Salamanca al mínimo en muchos años

Alumnos del Fray Luis de León, este 15 de junio en un aula. Fotos: A. Santana

Tras años de goteo de cierre de aulas por falta de alumnos, los desdobles y la estabilización de los matriculados favorecen a Salamanca, donde por ahora sólo se prevé el cierre de un aula este curso.

El colegio de Aldealengua, un pequeño centro integgrado en el CRA de Cabrerizos, es por ahora el único que no abrirá sus puertas cuando el día 10 de septiembre empiece el curso en Salamanca. Falta esperar a la matrícula final, pero a estas alturas no cuenta con alumnos suficientes y no volverá a la actividad el primer día de clases. Y sin embargo, es uno de los cursos en el que este fenómeno se ha reducido al mínimo por la mejora en matrícula y los desdobles de aulas.

 

Es habitual que la falta de alumnos matriculados obligue a cerrar algunas unidades y que arrastre a colegios, especialmente en el mundo rural, pero este año ese problema ha ido a menos. Así lo ha constatado la consejería de Educación, que confirma una tendencia al alza en la matrícula en Castilla y León. Se ha notado un aumento de alumnos en municipios de Segovia y Ávila próximos a Madrid; de hecho, este curso sólo está previsto el cierre de tres unidades en toda la comunidad.

 

En el caso de Salamanca, habrá que esperar a las cifras finales de matrícula, pero por ahora sólo Aldealengua se queda sin colegio. Es un centro con pocos alumnos y, según la consejería, son las propias familias las que han decidido escolarizar a sus hijos en otros centros.

 

La estabilidad en la matrícula es clave para mantener abiertos centros, pero también ayuda el hecho de que, con las medidas de distancia, haya habido que desdoblar clases. Y el compromiso de la Junta de Castilla y León para mantener abiertos colegios con tres y cuatro alumnos, de los que hay bastantes en Salamanca que cada año someten a duda su continuidad. Todo ello ha hecho que para este año el cierre de unidades en la educación de la provincia sea el mínimo.

 

Muchos cierres

En los últimos años son numerosos los centros que habían tenido que reducir aulas y, en última estancia, acababan por cerrar por falta de alumnos. Educación mantiene siempre centros que tengan al menos tres o cuatro alumnos, pero ni por esas ha sido posible salvar algunos.

 

El año pasado una decena de colegios rurales de Salamanca logró sobrevivir y mantener abiertas sus puertas con 3 ó 4 alumnos matriculados esquivando su cierre un año más. En los últimos años, una docena de centros de este tipo en Salamanca habían estado cerca del cierre, pero el aumento de la matriculación el curso pasado salvó muchos. Justo cada comienzo de curso se evalúa si van a tener el mínimo de alumnos, y muchos crecieron o se mantuvieron.

 

El curso pasado se libraron:

Con tres alumnos:

Campo de Salamanca, Galindo y Perahuy

El Altozano, Garcibuey

La Senara, Retortillo

 

Con cuatro alumnos:

Campo de Salamanca, Barbadillo

Los Girasoles, Cilloruelo

Los Jarales, Valero

El Altozano, Sequeros y San Martín del Castañar

Lope de Vega, Garcihernández

Ribera de Cañedo, Castellanos de Villiquera

 

Por contra, un colegio cerró sus puertas para siempre hace un año, el de Valdelamatanza, una localidad salmantina en la frontera con Cáceres, cuyo centro depende de la Junta de Extremadura.

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