Desde los medios / Fernando Rodríguez / Periodista - 2.000 km después

 
Dos mil y pico kilómetros son mi experiencia. La que me lleva a escribir pensamientos, algo difusos aún, sobre la polémica medida de la disminución a 110 kilómetros por hora en las autovías y autopistas del país. Veinte días después de entrar en vigor, allá van, a borbotones, mis empíricas reflexiones. Antes de empezar, una declaración, jurada si es que hiciera falta: ni antes iba a 120 ni ahora, a 110. Utilizo ese margen de maniobra que, al menos en teoría, otorgan los radares y la propia velocidad del automóvil, para aumentar la cifra en torno a 12 o 13 kilómetros respectivamente. Antes y ahora. Comencemos con que es más aburrido, obviamente. Pero también he de decir que hay autovías y autovías. Por poner un ejemplo vivido en propias carnes. La comparación temporal es peor si te desplazas al País Vasco que si lo haces a Galicia. El hecho de que camino de Valladolid y de Burgos, la mayoría sean infinitas rectas y que para llegar a Santiago haya que pasar alguna que otra dificultad montañosa, varía el retraso acumulado respecto a antes del 7 de marzo. Segunda reflexión es que se ahorra. Evidentemente. Sin ningún género de dudas. Y en viaje largo, pero largo de verdad, la diferencia es mucho más que relativa. La única pega llegados a este punto está en el pastón que cuesta llenar el depósito, que es una barbaridad insana, más aún con la que está cayendo.

La gente va, vamos, más lenta y el cumplimiento del descenso es masivo. Siempre ves al típico animal que se pasa por ahí el límite, pero al que le ves el coche que lleva, si te da tiempo, y piensas que se puede permitir el multazo que le pueda caer. Otro hecho que he observado y que a mí me ha sucedido, es que se va más rápido en carreteras nacionales, especialmente entre autovía y autovía. En esos puntos, nuestro inconsciente se rebela y olvida, aunque sea por un momento, las limitaciones ya existentes en esos tramos. Un penúltimo pensamiento es que hay coches de ultimísima generación que se calan a 110 por autovía y el último, lo que voy a correr si es que en tres meses las cosas del petróleo se calman y los 120 regresan por la puerta grande.