Desde el Centro de Investigación de Salamanca logran revertir células de leucemia a su estado normal

Manuel Sánchez Martín, a la izquierda, e Ignacio García-Tuñón, en un laboratorio del CIC (Foto: Dicyt)

La técnica CRISPR-Cas9, probada en ratones, abre la puerta a que los enfermos puedan tratarse con su propia médula ósea después de que las células sean 'corregidas' en el laboratorio.

José Pichel Andrés / DICYT 

 

Científicos del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC) han empleado la técnica de edición de genes CRISPR-Cas9 para eliminar el oncogén que produce la leucemia mieloide crónica. En un artículo publicado por la revista Oncotarget demuestran que de esta forma las células de ratón tumorales revierten a su estado normal. Si los investigadores consiguen reproducir los resultados con células de pacientes, tendrían una herramienta eficaz para tratar la enfermedad.

 

La técnica CRISPR-Cas9 está llamada a revolucionar la medicina, puesto que permite corregir el genoma de cualquier célula mediante unas proteínas denominadas nucleasas, con las que se pueden realizar cortes precisos. “Es como editar un texto, podemos cortar y pegar en el sitio que queremos, insertar o eliminar párrafos”, explica a DiCYT Manuel Sánchez Martín, investigador de la Universidad de Salamanca, “y nuestro texto es el genoma”.

 

Los expertos dan por hecho que los científicos que han contribuido a su desarrollo recibirán el premio Nobel próximamente.

 

Su grupo de investigación lleva dos años trabajando con esta técnica, que es bastante nueva pero tan prometedora que los expertos dan por hecho que los científicos que han contribuido a su desarrollo recibirán el premio Nobel próximamente. Las aplicaciones clínicas de CRISPR-Cas9 pueden ser casi infinitas si se resuelven las disputas sobre las patentes, que no afectan a la investigación básica como la que desarrolla este equipo del CIC. Además, se trata de una técnica sencilla que probablemente será muy utilizada en todos los campos de la biología.

 

En este caso, este procedimiento ha permitido suprimir un gen que induce la formación del cáncer –llamado oncogén- en células de ratón. El resultado es que “la célula revierte el fenotipo patológico a un fenotipo normal”, lo que quiere decir que “ya no es capaz de crecer indefinidamente ni formar tumores”.

 

raton investigacion medula oseaEn la actualidad, el tratamiento para la leucemia mieloide crónica se basa en fármacos que se dirigen a inactivar una oncoproteína, es decir, la proteína expresada por el oncogén, pero no acaban con el origen de la enfermedad. Además, son tratamientos largos, caros y que generan resistencias.

 

Válido para otros tumores

 

Por otra parte, a diferencia de otros tipos de cáncer, esta enfermedad se desencadena por un solo oncogén. “Para el desarrollo de un carcinoma son sucesivamente varios eventos oncogénicos los que provocan la neoplasia, sin embargo en sarcomas y linfomas, un solo evento suele ser el desencadenante, como sucede en la leucemia mieloide crónica, por lo que esta estrategia terapéutica sería especialmente útil en este tipo de tumores”, señala Manuel Sánchez Martín.

 

Ahora el reto es obtener los mismos resultados in vitro con células tumorales de enfermos y, a partir de ahí, realizar ensayos clínicos. “Tenemos un hándicap, que es introducir de manera eficiente esta herramienta terapéutica en las células humanas y en eso estamos trabajando actualmente”, apunta el científico.

 

No harían falta donantes de médula ósea


Si funciona, sería una excelente estrategia terapéutica para esta enfermedad. “Estaríamos hablando de extraer la médula ósea del paciente, editarla y devolvérsela corregida”, resume Ignacio García-Tuñón, primer firmante del artículo.

 

Para ello habría que extraer células madre tumorales de la médula ósea del paciente, corregirlas en el laboratorio y reintroducirlas. Hoy en día, lo más difícil a la hora de afrontar la leucemia mieloide crónica es encontrar un donante compatible para realizar un trasplante de médula ósea, pero mediante esta terapia génica no sería necesario, puesto que se abordaría con un autotrasplante.