Descubren un método biológico de doble mejora y heredable para las plantas de tomate

El grupo de fitopatología y control biológico del Ciale en  Villamayor ha sido el encargado del descubrimiento.

El grupo de fitopatología y control biológico del Ciale en Villamayor ha sido el encargado del descubrimiento.

El estudio, realizado por los investigadores del Instituto Hispano Luso de Investigaciones Agrarias (CIALE) en Villamayor revela que la potenciación del crecimiento en las plantas de tomate inducida por la interacción con el hongo Trichoderma atroviride, se transmite a las siguientes generaciones además de inmunizarlas contra el nematodo Meloidogyne javanica, uno de sus principales patógenos que ocasiona importantes pérdidas económicas, lo que implica una mejora significativa en los rendimientos de las futuras cosechas.



El grupo de Fitopatología y Control Biológico compuesto por Hugo Agripino de Medeiros, María Belén Rubio, Rosa Hermosa y Enrique Monte trabaja en un proyecto de mejora de los cultivos de tomate utilizando como agente de control de enfermedades el hongo Trichoderma atroviride, del que también se conoce su cualidad de mejorar hasta un 30 % el crecimiento de la planta sobre la que actúa.



La aplicación de estos resultados no sólo ha permitido demostrar que la defensa sistémica inducida por Trichoderma en las plantas es un factor que se hereda, sino que este hongo también puede transmitir a las siguientes generaciones su capacidad para promover el crecimiento de las plantas, abriendo un campo de aplicación especialmente interesante para el sector de producción de semillas y plantas de vivero.