Desconchones, pintadas y suciedad: así recibe el apeadero de La Alamedilla a los viajeros del tren

El destino más céntrico de los trenes que llegan a Salamanca presenta un aspecto deplorable que no mejora ni pese al prometido arreglo. Es el 'recibimiento' para los muchos pasajeros que van a llegar a la ciudad estas navidades.

El apeadero de La Alamedilla es el final de trayecto de los trenes que llegan a Salamanca procedentes de Madrid, Ávila, Peñaranda, Valladolid o Palencia. Aunque los trenes se toman desde la estación principal, este andén es la opción para muchos salmantinos y visitantes que se quieren bajar más cerca del centro de la ciudad o de barrios como Delicias. Sin embargo, su cuidado deja mucho que desear desde hace años.

 

A pesar de las muchas quejas que recibe, la realidad es que el apeadero presenta un aspecto deplorable, una vez más, para recibir a los viajeros que empezarán a llegar a partir de este jueves a Salamanca para pasar las navidades. Y no sólo el apeadero está en malas condiciones, sino también su paso inferior, un túnel del terror por su mala conservación y nula limpieza.

 

Bastan unos minutos para contar nueve desconchones en su paso subterráneo en los que faltan azulejos. Además, son numerosas las pintadas a base de 'spray' en todo su recorrido; las paredes están sucias y llenas de anuncios en papel. Y lo peor está en su punto más bajo, donde nos recibe una gran mancha negra producto de un fuego y que no se ha limpiado en meses y una iluminación escasa y que a duras penas resiste los golpes que se ha llevado, notorios en las rejillas de protección.

 

 

En el andén, el panorama es similar. El propio cartel de Adif que anuncia el apeadero está 'decorado' con una pintada, igual que los muros que delimitan la entrada, con capas de pintura que no logran ocultar las pintadas que hay debajo. Los bancos están en mal estado y cuatro de sus luminarias también; sólo se libran las marquesinas donde los pasajeros se pueden proteger de las inclemencias del tiempo. En febrero de este año la empresa estatal propietaria de las estaciones anunció una partida para arreglar bancos, iluminación y señalización del apeadero pero a estas alturas de año no se ha hecho nada.